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Francesc Rubiralta, presidente del Grupo Celsa / CG

Los Rubiralta, a la desesperada para evitar perder el control de Celsa

Los empresarios movilizan a la Generalitat y a Foment del Treball para que el futuro de la compañía no pase por ceder su posición mayoritaria

4 min

Situación límite en Celsa para la familia Rubiralta, su accionista de control. Paradójicamente, el rescate aprobado por el fondo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha vuelto a poner contra las cuerdas a los empresarios a la hora de mantener su posición frente a los acreedores, una situación que quieren evitar a toda costa. Para ello, no han dudado en movilizar a la esfera política y empresarial catalana en busca de apoyo para asegurar su futuro en el grupo siderúrgico. 

Así, a lo largo de este miércoles tanto la Generalitat de Cataluña como la patronal Foment del Treball se han manifestado a favor de la consecución de un acuerdo entre la compañía y las entidades acreedoras con el fin de que los créditos por un valor conjunto de 550 millones aprobados por el Fondo de Ayuda a la Solvencia de Empresas Estratégicas de la SEPI pueda finalmente llegar a la compañía. 

Torrent, contra los acreedores

El Govern se ha pronunciado a través del conseller de Empresa y Trabajo, Roger Torrent, que ha señalado directamente a los acreedores como responsables de que el rescate a la siderúrgica se encuentre en la actualidad bloqueado.

“El Govern no considera razonable que los fondos de inversión pretendan beneficiase de una ayuda pública al mismo tiempo que exigen rentabilidades de hasta el 80% anual”, ha señalado Torrent, en referencia a una de las condiciones impuestas por los acreedores. 

Empleo y fondos públicos

En concreto, la que contempla la creación de un vehículo que articule un convertible de 900 millones de euros para dotar de liquidez a Celsa a futuro y que pasaría por el aterrizaje de los acreedores en el capital de la empresa, algo que los Rubiralta han rechazado de plano desde el inicio del proceso.

Para Torrent, el modelo industrial de Celsa debe prevalecer “sobre intereses financieros que no tienen como prioridad el mantenimiento e incremento de los puestos de trabajo y que impiden el acceso a los fondos públicos”, según reza una nota distribuida a los medios por la Generalitat, en la que se recuerda que Torrent realizó una visita a la compañía la pasada semana junto al presidente de Celsa, Francesc Rubiralta.

La "indispensable" ayuda de la SEPI

Poco después ha sido Foment del Treball el que se ha pronunciado con un comunicado público en el que considera “indispensable la entrada de créditos públicos en empresas estratégicas que padecieron intensamente la pandemia y que resultan fundamentales para nuestra economía”.

Sin señalar específicamente a alguna de las partes implicadas en las negociaciones, el organismo que preside Josep Sánchez Llibre insta a todas a que lleven a cabo “todas las acciones necesarias para aprovechar la financiación pública permitida por Europa a empresas estratégicas”.

La solución "privada" de los fondos

La patronal resalta en la nota el modelo industrial “de gran valor” creado por Celsa y, aquí sí en línea con el conseller Torrent, recuerda que genera más de 30.000 empleos directos e indirectos y un modelo de producción circular “esencial para la economía catalana, española y europea”.

Celsa insistió en solicitar el rescate al fondo de la SEPI pese a que los acreedores le presentaron diversas propuestas para resolver la delicada situación financiera en la que se encuentra la compañía, que ya era complicada antes de la pandemia y que la crisis ha terminado por agravar.