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Uno de los tipos de cerveza que comercializa Moritz, la empresa que requiere un refuerzo de capital de los Roehrich / MORITZ

Los Roehrich 'salvarán' de nuevo a Moritz con otro refuerzo de capital

La cervecera catalana recurre a una inyección interna de recursos para sobrellevar la caída de facturación

4 min

Moritz pide ayuda a sus accionistas para capear un ejercicio marcado por el Covid-19. La cervecera ha convocado el próximo 15 de diciembre una junta extraordinaria en la que previsiblemente se reforzará el capital social de la compañía.

La operación no es nueva en la enseña controlada por los hermanos Daniel y Jorge Roehrich Saporta, con Jonathan Stordy como consejero delegado del Grupo Agora --que engloba las marcas Ambar y Moritz--. En 2019, los dueños también echaron mano de una inyección interna de recursos para compensar las pérdidas. El cierre de la hostelería y la restauración no ha hecho más que agravar el roto en las cuentas de una casa que lleva tres lustros en números rojos.

Deuda acumulada de 25 millones

La trayectoria de la empresa se ha caracterizado por una sucesión continua de balances negativos. Solo entre 2013 y 2019, Moritz consolidó un pasivo superior a los 25 millones de euros antes de pasar por el fisco.

Pese al paulatino incremento de las ventas en el periodo analizado --de 13,3 millones en 2013 a 18 millones en 2019--, la cervecera más antigua de Cataluña no ha logrado jamás superar la barrera de los 20 millones en facturación. El año pasado estancó sus ventas en los 18 millones de euros, una cifra similar a los ejercicios anteriores.

Interior de la Fábrica Moritz de Barcelona / FB

 

Interior de la Fábrica Moritz de Barcelona / FB

El aldabonazo del Covid-19

Una fuente de la compañía reconoce las dificultades que ha atravesado el sector como consecuencia de la pandemia. "El incremento de la producción no compensa la caída del consumo en la hostelería, que se ha visto muy afectada por las medidas tomadas durante el estado de alarma", manifiesta.

Pese a todo, Moritz asegura haber registrado un incremento del 40% en el consumo de sus bebidas y valora como "muy positiva" la situación del negocio. Además, durante el aislamiento la firma lanzó algunas iniciativas novedosas como un bar virtual con opciones de entretenimiento para amenizar la cuarentena de los consumidores.

Renacimiento... y estancamiento

Con el cambio de siglo, la saga familiar de los Roehrich decidió relanzar la creación de su abuelo francés, Louis Moritz, que registró la marca hace 150 años. En 2003, Moritz renació para intentar hacerse un hueco en el competitivo mercado de las bebidas alcohólicas no destiladas.

Pero pese a su buena aceptación en la restauración catalana, Moritz jamás ha logrado posicionarse en su segmento fuera de Cataluña.

Éxito en Aragón

Parte de la gama de Moritz --la rubia original, Moritz Epidor y Aigua de Moritz-- se fabrica en la ciudad de Zaragoza, sede de la fábrica que también embotella Ambar, la marca estrella de La Zaragozana. A diferencia de su filial catalana, la productos de la casa aragonesa copan el mercado local y han mostrado un buen rendimiento.

En 2019, La Zaragozana culminó el segundo mejor año de su historia en ventas tras facturar 92,1 millones de euros, un 0,5% más que el año anterior.