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El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz (izq.); y el presidente, Antonio Brufau, en una junta de accionistas / EP

Repsol reduce inversiones por 1.000 M y elimina parte del dividendo

La compañía pone en marcha un plan de contingencia para los próximos meses para afrontar la crisis del coronavirus y el desplome de los precios del crudo

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El consejo de administración de Repsol ha aprobado un plan de contingencia para implementar en los próximos meses con el objetivo de afrontar la crisis derivada de la expansión del coronavirus y los efectos que ha tenido en los mercados de materias primas. La compañía se verá obligada a reducir inversiones por más de 1.000 millones de euros y renunciar a parte de la retribución al accionista que había previsto mediante una amortización de hasta el 5% del capital.

Ademas, Repsol también aplaza la presentación de su nuevo plan estratégico 2021-2025, que iba a tener lugar a comienzos de mayo, en coincidencia con la comunicación de los resultados del primer trimestre. En su lugar, la compañía expondrá a los analistas los detalles del Plan de Resiliencia 2020, como lo ha denominado el consejo, cuya vigencia se prolongará probablemente hasta finales del presente año.

35 dólares por barril

Entre las medidas a tomar se incluye una profunda revisión del entorno de precios de mercado que sirve como referente a la compañía, de aquí a fin de año. Así, las nuevas perspectivas incluyen un precio medio del barril de Brent de 35 dólares (frente al de 50 dólares contemplado hasta ahora).

El plan también contempla una reducción añadida de 350 millones de euros en gastos operativos y de más de 1.000 millones en inversiones, así como optimizaciones de circulante por valor de 800 millones de euros.

Adiós a amortizar el 5% del capital

La compañía asegura contar con una posición de liquidez suficiente para afrontar los vencimientos de deuda más allá del año 2024 sin necesidad de proceder a una refinanciación. Con la aplicación del plan diseñado, Repsol tampoco incrementará su actual endeudamiento.

La empresa mantendrá su compromiso de alcanzar en 2020 un dividendo de un euro por acción, tal y como se contemplaba en su plan estratégico. Repsol mantendrá el pago del dividendo para el próximo julio, igualmente bajo la modalidad de script-dividend, que permite al accionista elegir si desea cobrarlo en efectivo o en acciones. Lo que no llevará a la junta de accionistas, a celebrar en mayo, será la citada amortización adicional del 5% del capital que había anunciado al presentar los resultados de 2019.

Repsol mantiene su compromiso de elaborar una estrategia que le permita ser una empresa neutra en carbono en 2050, en línea con los acuerdos de París. El primer paso es el plan que iba a presentar en mayo y que, por ahora, tendrá que esperar “hasta el momento en que se vislumbre una mayor estabilidad social y de negocios”, según reza el comunicado de la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).