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Un tren de Renfe Mercancías / RENFE

Renfe Mercancías busca socio industrial tras el revés de la justicia

Competencia sancionó a la operadora nacional y Deutsche Bahn por otorgarse mutuamente carácter preferencial en la contratación de servicios de tracción ferroviaria

4 min

La sección de mercancías de Renfe vuelve a ser el freno de la operadora nacional. Esto, sumado a las pérdidas y el expediente sancionador de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) ratificado por la Audiencia Nacional (AN), han hecho regresar la idea de la compañía ferroviaria pública de buscar un socio industrial para explotar la red de transporte de productos en España.

Renfe Mercancías persigue convertirse en un operador logístico con capacidad suficiente para dar el paso a Europa. Para ello necesita a un socio industrial, como ya se propuso años atrás, y ahora, tras el primer año y medio de la crisis del Covid-19, vuelve a aflorar. No obstante, el acuerdo con la alemana Deutsche Bahn para lograr reforzar los segmentos de negocio logístico en los que la operadora nacional era deficitaria, como remarcó en su momento la CNMC, iba en contra de las prácticas restrictivas de la competencia prohibidas en los artículos 1 y 2 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia, así como en los artículos 101 y 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

El falso socio de mercancías

Hasta 2013, las cuotas de mercado de la empresa pública nacional, aunque se redujeron, rozaron el 80% en toda España, según el informe de la CNMC. De hecho, el único competidor hasta 2007 era el grupo gallego Transfesa, que lograba hacerse con el 20% del transporte de mercancías y el resto derivaba a Renfe. En 2008, Deutsche Bahn adquirió el 51% del capital de la compañía ferroviaria de Lugo, convirtiéndose en el principal accionista.

La operadora alemana y la española firmaron acuerdos a partir de la compra de Transfesa en 2008. El más significativo es el carácter preferencial de contratación, que daba un estatus privilegiado como cliente de servicios de tracción ferroviaria. Es decir, se partían el mercado: Renfe proporcionaría al cliente que quería transportar los productos la tracción y Deutsche Bahn se centraría en la organización del transporte y la relación con el usuario. Un modelo similar al de socios, pero sin serlo ni entrar en el accionariado de la empresa ferroviaria nacional. La CNMC sancionó a Renfe con 49.962.000 euros y a la empresa germana con 10.513.000 euros.

Un socio para conectar con Europa

El gran problema al que se enfrenta Renfe Mercancías son las conexiones en los corredores internacionales y el uso que se hace del ferrocarril para el transporte de materias de todo tipo. En 2019, el tren llevó el 4% de la carga en España, cuando en la Unión Europea la media ronda el 18%. Esto implica que el modelo está infraexplotado, esencialmente por los problemas logísticos y derivados a los que debe poner remedio la operadora.

La solución es un socio que, aunque Renfe pretende mantener la mayoría de capital en su filial, resulta difícil de llevar a cabo con estas condiciones. Especialmente, después de que la sección de mercancías haya multiplicado por diez sus pérdidas en 2020, hasta los 44,5 millones de euros, frente a los 3,7 millones de 2019. Las conversaciones con Deusche Bahn antes de la explosión de la pandemia, junto a otras compañías ferroviarias, fueron recurrentes. No obstante, no parece que la operadora nacional pueda llegar a un acuerdo en el corto plazo, algo que el presidente de Renfe, Isaías Táboas, aseguró que “será un proceso largo”.