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Barcos amarrados en el Puerto Olímpico de Barcelona.

Rebelión de los empresarios del Puerto Olímpico de Barcelona

Los locales de ocio alertan de "inversiones paradas" y de 1.500 empleos "en riesgo" por el fin de la concesión en tres años

Ignasi Jorro
02.06.2016 23:05 h.
4 min

Rebelión de empresarios en el Puerto Olímpico de Barcelona por la lentitud del ayuntamiento ante el vencimiento de la concesión de la marina en abril de 2020. Locales de ocio y la compañía gestora, Pobasa, alertan de "inversiones paradas" y del "riesgo" que corren 1.500 empleos si no se clarifica la situación antes de la fecha límite.

El problema ha aterrizado sobre la mesa de la teniente de alcalde de Medio Ambiente, Janet Sanz, quien subraya que "está trabajando con el Govern para asegurar el liderazgo municipal de la nueva concesión".

¿Quién lo heredará?

El muelle deportivo es propiedad de Ports de la Generalitat, que cedió la concesión al consistorio en 1996. A su vez, el ayuntamiento entregó la gestión, administración y comercialización de locales y amarres a Pobasa SA, una empresa privada.

Ahora, veinte años después, la explotación está a punto de vencer. "Hay una treintena de locales de noche y restaurantes en el Muelle de Gregal. Han parado inversiones por temor a ser desalojados por si entra un nuevo adjudicatario en tres años y medio", explica una fuente cercana.

Pocos avances

La asociación de empresarios ha mantenido reuniones con la concejal Sanz. También han solicitado audiencia parte de los tenedores de los 740 amarres que tiene la dársena deportiva.

"El tema estaba cerrado con el gobierno de Xavier Trias (CDC). Con el cambio político, hemos tenido que volver a empezar. Se avanza, pero los empresarios tienen que planificar inversiones a medio plazo", avisan las fuentes consultadas.

Otro asunto es qué ocurrirá con la propia Pobasa, dirigida por una cúpula bicefalia entre el presidente, Ramon Boixarós (Ibermutuamur), y el director, Joan Guitart. "Los ingresos de la firma dependen en gran medida de los cánones que pagan los locales de restauración. Pugnará para que no se pierda la parte lúdica del puerto", explica otra fuente consultada.

"Trabajamos con el Govern"

Preguntado sobre la cuestión, un portavoz del ejecutivo de BComú y PSC aclara la postura municipal. "Es prioritario intervenir activamente en la gestión del puerto por la importancia y relevancia de este espacio para la ciudad. Hemos empezado a trabajar para establecer las bases y las prioridades de la gestión cuando venza la concesión actual en 2020", ha ilustrado el vocero.

En este sentido, el ejecutivo local "está trabajando conjuntamente con el Govern de la Generalitat para garantizar el liderazgo municipal en el desarrollo de la futura concesión". Ello, sin embargo, dependerá de la modificación de la Ley de Puertos y de un nuevo Plan Director Portuario.

Fuera discotecas

Los planes de los restauradores y Pobasa pasan por mantener los restaurantes y dar al puerto "un aire más familiar". Ello implicaría expulsar a las polémicas discotecas, que han mancillado la reputación nocturna de la zona.

"Ayuntamiento y restauradores coinciden: las discotecas se tienen que ir y el puerto debe cambiar de cara. El consistorio quiere animar la Marina Port Fòrum, que no opera al 100%. Los locales de comida quieren seguir allí. Si las voluntades se sustancian en una solución dependerá de quien gane la nueva concesión en 2020", concluye la misma fuente.

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