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Un operario instala unos contadores de la luz, cuya potencia contratada podría generar un ahorro de hasta 40 euros mensuales / CG

Así se puede rebajar la factura anual de la luz en hasta 40 euros

Rebajar la potencia del servicio energético contratado es la clave para ser más eficientes en el consumo

5 min

La factura de la luz se ha disparado en el último trimestre del año. Según cálculos del sector, los consumidores acogidos a la tarifa regulada Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) ya han pagado al entorno del 8% más en lo que llevamos de diciembre respecto al mes pasado. Un incremento al que se puede hacer frente.

Desde el comparador de energía HelpMyCash.com explican cómo bajar más de 40 euros anuales la factura de la luz sin esfuerzo.

Atacar la potencia eléctrica

Ahorrar, especialmente en los meses más fríos del año con mayor consumo, se puede abordar de forma rápida y sencilla con una revisión de la potencia eléctrica.

Es habitual que a la hora de contratar nuestra tarifa de luz pequemos de solicitar una potencia superior a la que realmente utilizamos. El miedo a que nos salten los plomos siempre genera este efecto.

No obstante, dado que es un precio fijo, da igual cuánto consumamos o que modifiquemos nuestras rutinas para gastar menos. Siempre pagaremos lo mismo. Por ello, dar con la potencia justa para nuestro hogar nos permitirá ahorrar, por lo menos, 43,75 euros al año según el comparador.

Precio de los KW

El ahorro es significativo, pero puede ser aún mayor. Y es que por cada escalón que rebajemos la potencia sumaremos otros 40 euros. Para calcularlo, solo tenemos que tomar el precio aplicado a este concepto y multiplicarlo por los kW contratados.

Por ejemplo, si se toma como referencia el coste que se aplica a la potencia en las tarifas reguladas (3,170286 euros) un consumidor que tenga 4,6 kW de potencia y rebaje a 3,45 kW, se ahorrará los 43,75 euros anuales. De esta forma si pasara de 6 kW a 3,45 kW, la rebaja sería de 97 euros.

Más de 200 euros para volverla a subir

El truco de ajustar la potencia es más que interesante, ya que el ahorro es instantáneo. No obstante, antes de recortar kW se debe tener en cuenta que este proceso no es gratuito. En concreto, las comercializadoras nos cobrarán unos 11 euros. Eso sí, este coste no va ligado al número de escalones que rebajemos la potencia.

Ahora bien, existen otras dos condiciones que no debemos perder de vista. La primera es que es habitual que las compañías no permitan más de una bajada anual. La segunda es que si bajamos demasiado y nuestra instalación no puede con todos los aparatos que conectamos, nos tocará volver a pagar para subir la potencia.

Aquí la cosa empeora, puesto que el proceso es bastante más caro. Para hacernos una idea, son unos 45 euros y en este caso sí se cobra en función de los kW incrementados. Es más, en caso de que la compañía detecte que hace tiempo que no se revisa la instalación, nos puede obligar a actualizar el boletín eléctrico. En definitiva, la broma puede superar los 200 euros. Costaría más volver a incrementar la potencia que el ahorro anual de haberla reducido un escalón.

Cómo elegir la potencia con criterio

Por este motivo, es vital que antes de dar el paso nos aseguremos de la cantidad energía que realmente necesitamos en los domicilios. El cálculo no es sencillo, aunque si se prescinde de una auditoría energética se debe sumar el voltaje que requieren los electrodomésticos de la vivienda que se suelen usar a la vez.

Como casos prácticos, una pareja que viva en un piso de no más de 70 metros cuadrados tendrá suficiente con 3,45 kW. En cambio, para una familia de tres miembros o un piso de hasta 100 metros cuadrados se recomienda llegar a los 4,6 kW.

En definitiva, si se quiere ahorrar en el recibo de la luz, dar con la potencia más ajustada será lo más efectivo. Esto no implica que se pueda prescindir de ser unos consumidores responsables.