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El exdiputado del PP y exvicepresidente de la CNMV Luis Ramallo / EFE

Ramallo se saltó el reglamento de los notarios para favorecer al exjefe de seguridad de Iberdrola

El exdirigente del PP custodió 15 años un sobre con un contenido desconocido, lo que vulnera el protocolo deontológico de los fedatarios públicos para evitar la comisión de delitos

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El exdiputado del PP y exvicepresidente de la CNMV Luis Ramallo habría incumplido en 2004 el Reglamento Notarial para favorecer a su íntimo amigo y exjefe de seguridad de Iberdrola Marcos Peña. Es la conclusión a la que han llegado asesores legales de Iberdrola que examinan los detalles de la pieza 17 del sumario del llamado caso Villarejo y consultados por este medio.

El 20 de diciembre de 2004, los exdirectivos de Iberdrola Marcos Peña, Ángel Zarabozo y José Antonio del Olmo acudieron a la notaría de Ramallo para depositar un sobre con documentos que presuntamente podrían haber constituido un delito de cohecho. Pese a que el código deontológico exige al fedatario público conocer los documentos que se depositan para garantizar que su contenido no oculta ningún delito, Ramallo se lo saltó.

Evitar la comisión de delitos

Los artículos 145 y 217 del Reglamento Notarial exigen a los notarios tener conocimiento directo de los documentos de los que se hacen depositarios para evitar, por ejemplo, guardar durante años una confesión de un asesinato o la autoría de un robo.

Según consta literalmente en el acta de depósito registrada bajo el número 3.825 de fecha 20 de diciembre de 2004, el objeto depositado era: “Un sobre cerrado firmado por los comparecientes cuyo contenido desconozco si bien los comparecientes manifiestan que su contenido no es contrario a las leyes, a la moral ni a las buenas costumbres y yo el notario, por mi parte, estampo mi signo, firma, rúbrica, sello y lacre en dicho sobre en el que extiendo una diligencia comprensiva de la presente acta”. Según la propia acta, Ramallo aceptó en depósito un sobre cerrado cuyo contenido dice que fue en todo momento desconocido para él.

El sobre con el informe

La única forma que tenía Ramallo de asegurarse de que el contenido del sobre no era contrario a las leyes, a la moral o a las buenas costumbres era abrirlo y acceder a su contenido, pero no lo hizo así y se limitó a dejar constancia de ello en el acta de depósito.

Dentro de ese sobre, José Antonio del Olmo, Marcos Peña y Ángel Zarabozo guardaron un informe sin acuse de recibo y ocho facturas de Castellana de Seguridad (Casesa) donde se denuncia que Iberdrola realizó pagos de Grupo Cenyt entre marzo y octubre de 2004 y que el 18 de noviembre de 2004, una vez fue dado de alta como proveedor dentro de Iberdrola, Cenyt cobró la primera de las 17 facturas que la compañía ha trasladado al juez.

La relación de Marcos Peña y el Donato González

Solo la presencia de Marcos Peña, íntimo amigo de Ramallo, justifica el comportamiento irregular del notario en opinión de los asesores legales del gigante energético. Peña era el responsable de seguridad de confianza del entonces presidente de Iberdrola, Íñigo de Oriol, y uno de los directivos a los que mejor le iban las cosas en Iberdrola hasta la llegada de José Ignacio Sánchez Galán a la eléctrica. Cuando se sintió arrinconado en el grupo energético, Peña habría convencido a su compañero de trabajo José Antonio del Olmo para que llevara los controvertidos documentos a la notaría de Ramallo.

Tras su salida de Iberdrola, Peña entró a formar parte del universo del expresidente del PP en Madrid y exconsejero de Presidencia Francisco Granados, imputado en la operación Púnica y relacionado con la trama de corrupción de Gürtel. En junio de 2008, se incorporó al Gobierno de la Comunidad de Madrid como asesor de seguridad y se le señaló como jefe de una red de expolicías y ex guardias civiles dirigida desde el Ejecutivo regional que se dedicaba a espiar a cargos del Partido Popular, por ejemplo a Cristina Cifuentes.

Un habitual en el Bernabéu

Marcos Peña es familiar directo del padre de Donato González, el máximo responsable de Société Générale en España y banquero de referencia de ACS. De hecho, fue Peña quien le introdujo por primera vez en el mundo de la banca a través de Banesto. Donato González es un habitual del palco del Bernabéu y como financiero estuvo al lado de Florentino Pérez tras desistir en la operación de control de Iberdrola. González y Granados trabajaron juntos en Société Générale durante la década de 1990. Cuando Granados fue apartado de la política, Donato le reincorporó al banco.