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Carles Puigdemont (d), con el presidente de Seat, Luca de Meo (i), en el e-Mii el pasado julio / EFE

Puigdemont se reúne por cuarta vez con Luca de Meo en la sede de Seat

La visita confirma el perfil más institucional de la nueva dirección de la automovilística

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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se reunirá este miércoles por cuarta vez en los últimos 10 meses con el máximo directivo de Seat, Luca de Meo. Será la primera visita del líder de Junts pel Sí a la sede de la automovilística, en Martorell (Barcelona), y confirmará el perfil más institucional de la nueva dirección de la compañía. Un nuevo rumbo que se emprendió desde que el ejecutivo italiano llegó a la cúpula, indican fuentes empresariales.

No es que su predecesor en el cargo, Jürgen Stackmann, no apostara por adoptar el mismo perfil, indican otros interlocutores consultados. El directivo alemán, muy querido en Seat, inició la transformación de la compañía y su identificación con la marca Barcelona. Pero el contexto político de la mayor parte de su mandato propició adoptar un perfil bajo. 

Foto del Rey y Mas

Así se lo recomendaron sus asesores más cercanos. Entre ellos, el nuevo vicepresidente de servicios legales y buen gobierno de la filial del grupo Volkswagen, Luis Comas Martínez de Tejada. El proceso independentista catalán sigue vivo, pero no tiene tanto peso en la agenda del presidente de la compañía. 

El Rey Felipe VI (d) y Artur Mas, expresidente de la Generalitat, comparten un Seat León en diciembre de 2014 / CG

El Rey Felipe VI (d) y Artur Mas, expresidente de la Generalitat, comparten un Seat León en diciembre de 2014 / CG

Con todo, fue con Stackmann cuado se propició una de las instantáneas del procés. En diciembre de 2014 y con motivo del acto institucional del 30 aniversario del Seat Ibiza, el rey Felipe VI se subió en uno de los coches estrella del grupo, el León, junto al entonces presidente catalán, Artur Mas.

Transversalidad

Luca de Meo y su entorno han impulsado una política más transversal de la representatividad de la marca española en diferentes foros. Desde el Ayuntamiento de Barcelona a la Administración central, sea cuál sea el color político de las instituciones.

Lo importante es tejer relaciones institucionales. Especialmente cuando se trata de una multinacional que produce vehículos. Un perfil que no es bien visto por ciertos actores políticos y sociales, más allá de su peso en el PIB y en el mercado laboral.  

Sin barreras de idioma

Puigdemont y De Meo se sentaron por primera vez en julio de 2016 en el Palau de la Generalitat. Las fuentes empresariales consultadas destacan que el máximo ejecutivo de Seat no tiene las barreras de idioma de su predecesor. Eso, más cierta facilidad para las relaciones personales, ha facilitado ciertos gestos. Como que tras este encuentro institucional ambos líderes se fueran andando juntos hasta Palau de Mar, donde se inauguraba el Pier 01. En ese momento no se había confirmado que Volkswagen instalaría su laboratorio de innovación en ese enclave.

En noviembre se vieron de nuevo las caras en el Smart City Expo World Congress. Compartieron de nuevo trayecto porque el presidente catalán condujo por primera vez uno de los coches eléctricos de la compañía, el e-Mii, desde Plaza Sant Jaume hasta Fira Montjuïc. El último acto público que compartieron fue en el Mobile World Congres de Barcelona. El líder catalán pasó en el acto de inauguración por el stand de la compañía.