Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un trabajador de la construcción, uno de los sectores en los que aumentó la productividad durante la crisis, durante su jornada laboral / EFE

La productividad de los trabajadores españoles aumentó un 14% durante la crisis

La destrucción de empleo, de un 21% de los puestos, fue mucho mayor que la disminución de las ventas de las empresas, de un 10%

3 min

La productividad de los trabajadores españoles aumentó un 14% entre 2006 y 2014. Se destruyeron un 21% de los empleos, mientras que la facturación disminuyó un 10%. Son datos de un estudio del IESE que analiza la situación de las compañías desde antes de empezar la crisis, pasando por los años más duros de recesión y hasta el inicio de la recuperación.

En concreto, el primer año estudiado la productividad media por persona ocupada fue de unos 200.000 euros. Ocho años después, la cifra subió a 226.000. La evolución del índice fue distinta en función al sector. La industria fue la que más avanzó, con un 35%, mientras que la agricultura le siguió con un 30%. En la otra parte de la lista se encuentran los servicios, con un aumento de la productividad de un 7%, y la construcción, con un 5%.

Menos empleo, empresas y facturación

Mientras que se destruyeron un 21% de los puestos de trabajo (casi 1,9 millones de empleos), las empresas que desaparecieron fueron un 12%. Esto supone 66.573 compañías, la mayoría en el sector de la construcción, donde la afectación fue de un 42%. La industria perdió un 22% de sus empresas y el sector servicios un 1%. El agrícola fue el único en el que aumentó el número de sociedades, un 17%.  

El estudio, dirigido por el profesor del IESE Miguel Ángel Ariño, indica que la construcción también fue el ámbito que peor lo pasó en cuanto a facturación, que se redujo un 65%. Las ventas medias de las empresas, sin embargo, creció ligeramente, un 2%, ya que la disminución de la facturación y del número de empresas fue aproximadamente la misma.

Según Ariño, “se ha dado la circunstancia de que las comunidades en las que se cerraron un buen número de empresas son aquellas en las que la facturación no disminuyó tanto”. “Esto parece indicar que las empresas ineficientes desaparecen en los lugares donde ha habido una mayor reducción de empresas”, añade.