Sede en España de Pfizer, la empresa que desarrolla la vacuna más avanzada contra el coronavirus / EP

Sede en España de Pfizer, la empresa que desarrolla la vacuna más avanzada contra el coronavirus / EP

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Las previsiones macro tocan suelo pero su mejoría dependerá de la gestión de la vacuna

La reacción alcista de las bolsas se debe a la eliminación de la incertidumbre sobre un posible empeoramiento del escenario pero aún no una mejora del panorama para 2021 y 2022

11 noviembre, 2020 00:00

Numerosas instituciones y organismos multilaterales revisaron a la baja sus estimaciones macroeconómicas en las últimas semanas debido al impacto de la segunda oleada del coronavirus, una situación que podría revertirse tras el anuncio por parte de Pfizer de importantes avances en su vacuna contra el Covid-19. Pese a la notable reacción alcista de las bolsas, aún quedan demasiadas dudas por despejar con vistas a los próximos ejercicios.

Los expertos consideran que las noticias que apuntan a que Pfizer podría tener ya disponibles unos 1.300 millones de dosis de la vacuna para finales de año permiten asegurar que, entonces sí, lo peor de la crisis sanitaria ya habrá pasado. Trasladado al panorama macro, supondría afirmar con notable certeza que las previsiones sobre la evolución de la economía ya no van a ir a peor.

El riesgo que atemorizaba a la bolsa

“Precisamente, ése era el riesgo que estaba atenazando a las bolsas, que el panorama pudiera ser aún más negativo”, apuntan desde la mesa de una firma internacional de valores. Los avances del virus en la segunda oleada confirmaron que los escenarios más negativos que habían dibujado instituciones como el Banco de España o la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) antes del verano serían los que finalmente tuvieran más visos de convertirse en realidad.

Ambos organismos confirmaron la pasada semana que el impacto de la segunda oleada afectaría también a la recuperación económica en tanto en cuanto la retrasarían más de lo previsto. Los cálculos más optimistas apuntan a que la reacción se iniciaría en el tercer trimestre y sería sostenible a finales de año, lo que permitiría no sólo reducir el impacto negativo en 2020 sino que la actividad económica arrancara 2021 con un extraordinario vigor.

Reacción frustrada

Los primeros datos sobre el comportamiento del PIB en el tercer trimestre, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmaban las estimaciones anteriores sobre el tercer trimestre (incluso con mayor fuerza de lo previsto); sin embargo, las nuevas medidas de restricción obligadas por el nuevo avance del virus hace más que probable que el ritmo de recuperación se vea interrumpido en la recta final de año, lo que afecta tanto a las estimaciones para 2020 como a las de 2021, ambas en sentido negativo.

El panorama no cambia en relación al año en curso. “Por muy rápidos que lleguen, los avances de la vacuna no podrán hacer nada por este ejercicio”, apunta la fuente. Las últimas estimaciones del Banco de España y la Comisión Europea coinciden en que el desplome de la economía española en 2020 estará en el entorno del 12,5%, sensiblemente superior al 11,2% calculado por el Ministerio de Asuntos Económicos.

Dudas sobre la vacuna

La duda estriba en qué ocurrirá con los pronósticos para 2021, que también han sido rebajados por el nuevo ataque de la pandemia. El Gobierno asegura que contará con hasta 20 millones de dosis de la vacuna a comienzos de año, con lo que en mayo, coincidiendo con el fin del estado de alarma, podría haber unos diez millones de personas ya vacunadas. Una circunstancia que permitiría acabar con la mayoría de las medidas de restricción y, por lo tanto, retirar todos los frenos a la actividad económica. Y también posibilitaría algo muy importante para la economía española: salvar la campaña turística de verano.

Pero, a pesar de la muy positiva reacción de los últimos días, los mercados siguen albergando dudas. “Aún está por terminar de verificarse la seguridad de la vacuna de Pfizer y tampoco se conocen demasiados datos sobre cuál es su efecto temporal, que podría ser más reducido de lo habitual”.

Remedio descontado

Por otra parte, cabe tener en cuenta que las previsiones de los diversos organismos públicos y privados para 2021 ya contemplaban la aprobación de algún tipo de vacuna o tratamiento, especialmente para la segunda parte de 2021. Precisamente, en función de la rapidez con la que apareciera el remedio la recuperación económica sería de mayor o menor intensidad el próximo año.

En este sentido, la llegada de algún tipo de solución estaba, en parte, descontada, aunque las noticias en torno a los avances de Pfizer han despejado muchas incógnitas temporales.

La gestión, clave de nuevo

Sin embargo, restan otras no menos importantes, que tienen una estrecha relación con la forma en que cada país gestione la vacuna. “Desde que comenzó a extenderse el virus hemos podido ver cómo el modo de abordar la pandemia ha influido mucho en la evolución de las diferentes economías; lo mismo sucederá con la manera de administrar la vacuna, la cantidad de dosis que pueda finalmente disponer cada país y los colectivos a los que dé prioridad”.

Lo que en estos días celebran las bolsas es la reducción prácticamente a cero de las posibilidades de que las previsiones macro vuelvan a empeorar. De su mejora (o no) dependerá el siguiente movimiento significativo.

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