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Un cartel contra la construcción del macropolígono de la Conca d'Òdena / TWITTER

El megapolígono de la Conca d'Òdena choca contra el rechazo vecinal

La plataforma Salvem Can Titó acusa a la Mancomunidad de aprovechar la pandemia para acelerar el proceso e inician una recogida de firmas

4 min

Vecinos y agricultores de la Conca d’Òdena han iniciado una campaña de protesta contra el macropolígono de más de 400 hectáreas que promueven los municipios de la Mancomunidad. Pese a que el proyecto aún se encuentra en fase de estudio y con el proceso participativo abierto, varias plataformas ciudadanas han iniciado una recogida de firmas para mostrar su oposición, al tiempo que acusan a la administración de aprovechar la pandemia para acelerar los procesos.

El macropolígono se asentará sobre un total de 456 hectáreas que abarcan cuatro zonas de los municipios de Igualada, Santa Margarida de Montbui y Vilanova del Camí. Es en este último municipio donde la protesta ha tomado más fuerza y donde vecinos y agricultores —Unió de Pagesos entre ellos— se han agrupado bajo la plataforma Salvem Can Titó. La agrupación denuncia que la “masificación industrial” pone en riesgo el valor paisajístico y rural de la zona.

Sin acceso al campo

“Can Titó es la única zona de acceso al campo y mucha gente se opone porque su construcción lo cortaría. Tanto vecinos como agricultores de Vilanova no quieren el polígono”, señala Joan Mateu, portavoz de Salvem Can Titó. La plataforma inició el pasado fin de semana una campaña de recogida de firmas que, según los organizadores, ya supera las 3.000.

Otra de las protestas se basa en la escasa visibilidad que, según ellos, ha dado la Mancomunidad de la Conca d’Òdena. Los críticos acusan a la administración de aprovechar la pandemiala Conca quedó aislada por el avance del coronavirus a comienzos de marzo— para realizar el proceso participativo ciudadano, abierto a discrepancias, de forma telemática, eliminando cualquier posibilidad de debate. “Es insuficiente. La realidad es que nos hemos encontrado con que había poca información. Nos enteramos en julio cuando ya todo estaba en marcha”, denuncia Mateu.

Naves sin uso

De las 456 hectáreas que agrupa el macropolígono, 71 se ubicarán en la zona de Vilanova Sur, donde se encuentra Can Titó.

Así las cosas, desde la plataforma acusan a los ayuntamientos de favorecer la especulación urbanística mediante la recalificación de terrenos cuando el 40% del espacio industrial de la zona está sin uso actualmente.

Reactivación de la economía

Desde la Mancomunidad aseguran a cuestiones de este medio que el proyecto se encuentra abierto a propuestas durante la fase de participación ciudadana, que acabará a finales de año. Además, indican que esta estaba planificada para llevarla a cabo de forma presencial hasta que se cruzó la pandemia que obligó a confinar la Conca. La construcción del macropolígono está respaldada por asociaciones empresariales y sindicatos de la Conca,  que consideran necesario un plan para reactivar la economía en una de las zonas con mayor tasa de paro de Cataluña.

En cuanto a si existe un plan de viabilidad que evalúe la utilidad del macropolígono tras el impacto de la crisis actual, fuentes de la Mancomunidad argumentan que por el momento se “está trabajando” en ello. Con todo, defienden que de las 676 hectáreas previstas en 2008, cuando se inició el proyecto, el nuevo Plan Director Urbanístico las reduce a 456. Además, señalan que solo se llevará a cabo la urbanización de los suelos una vez que exista interés por parte de una empresa en instalarse para evitar una mole de cemento vacía.