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El presidente de Pimec, Josep González (c), junto al secretario general, Antonio Cañete (d), y el representante del comité ejecutivo Miquel Camps (i) / CG

Pimec lanza una advertencia a Foment del Treball: “Tenemos mayor representatividad”

Josep González asegura que por cuotas, presupuesto y trabajadores deberían tener el 70% del poder empresarial catalán que se negocia con la Generalitat

11.12.2018 12:57 h.
5 min

Pimec ha recrudecido este martes la batalla entre patronales que se libra desde hace 11 años en Cataluña. El presidente de la organización de pymes, Josep González, ha asegurado en un encuentro con la prensa que su poder empresarial supera de lejos al de Foment del Treball. “Si nuestras cuotas y presupuesto son el triple y tenemos mucho más empleados, podríamos obtener el 70% en un conteo”.

Con todo, manifiesta que estarían de acuerdo en aceptar el reparto de la representatividad al 50% con la gran patronal catalana que se acordó en julio. González ha dejado claro que no piensa firmar ningún acuerdo que se quede por debajo de este porcentaje. Asegura que no lo puede hacer porque su consejo ejecutivo así se lo ha manifestado y recuerda que la organización rival firmó en verano un principio de acuerdo que aceptaba llegar a esta cifra.

Acuerdo de julio

Se trata del documento avanzado en septiembre por Crónica Global en que el secretario del departamento de Trabajo y Asuntos Sociales, Josep Ginesta, su homólogo en Pimec, Antonio Cañete, y el entonces responsable ejecutivo de Foment del Treball, Joan Pujol, aceptaban llegar a este reparto paritario del poder empresarial.

Pactar a esta cifra no resulta una cuestión precisamente menor, es el reconocimiento público de la fuerza que tienen las organizaciones empresariales que se traducen en ayudas y poder en la negociación colectiva. Es decir, a la hora de cerrar acuerdos laborales de todo perfil, tanto los grandes pactos autonómicos en este caso como los sectoriales.

El poder de Fepime

El problema es que Fepime, la entidad adscrita a Cepyme, se quedó al margen de este acuerdo. De hecho, su ratificación implicaba que perdía la representatividad en Cataluña que consiguió hace 11 años y propiciaba que Pimec se apuntase una victoria, cumplía el objetivo que perseguía desde hacía más de una década.Pero generó un incendio en la gran patronal catalana.

Cabe tener en cuenta que la firma del documento se hizo poco antes de que Joaquim Gay de Montellà pasara el testigo a Josep Sánchez Llibre en la presidencia de Foment y nunca llegó a ser ratificado ni por la junta ni por el consejo ejecutivo de la institución. El actual líder patronal ha asegurado que tiene intención de ser “generoso” con Pimec y acabar con el reparto de representatividad que determinó Jordi Pujol, pero plantea una negociación sosegada en la que pide que no se pierda más el tiempo en un conflicto enrocado y judicializado.

Fecha límite

Estas declaraciones han molestado a González y así lo ha expresado de forma pública. Asegura que Pimec ya fue generosa al aplazar la ratificación del documento de entendimiento inicial por el proceso electoral en Foment pero asegura que su paciencia tiene un límite. Por ello, exige al Gobierno catalán que cumpla con el nuevo calendario que está vigente en la negociación de la representatividad en Cataluña.

El tiempo establecido para llegar al ansiado pacto empresarial vence el próximo viernes, 14 de diciembre. Los representantes patronales se reunirán de nuevo esta semana, aunque no está previsto que cierren un pacto en firme. Y si no se dan estas circunstancias la Generalitat ya ha dejado claro a las partes implicadas que no piensa cerrar en falso la crisis que se arrastra desde hace más de una década.

El indeseado conteo de empresas

González apremia al consejero de Trabajo, Chakir El Homrani, que inicie sin demoras el conteo a partir del próximo sábado. Asegura que a Pimec “les costará” aceptar una nueva prórroga de la negociación. Con todo, desde la propia patronal de pymes aceptan que en el contexto político actual el Gobierno catalán lo último que quiere es ponerse de nuevo en el centro de la batalla empresarial por la representatividad. Ya han bajado a la arena en varias ocasiones y siempre se han retirado tras un revés judicial.

Por todo ello, se espera que la negociación vaya por largo.