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Pero Sanchez a su llegada al Liceu, con la participación de dirigentes empresariales y sociedad civil  / EP

El empresariado catalán, el único aliado de los socialistas

Los líderes patronales acompañan a Sánchez en el acto en Barcelona con el objetivo de que se resuelva el bloqueo institucional y para ello los indultos son “un paso obligado”

7 min

El presidente Pedro Sánchez cuenta con el apoyo del empresariado catalán en su intento de “normalizar” la situación, como expresó el máximo dirigente de la CEOE, Antonio Garamendi en las jornadas del Círculo de Economía. Esas palabras, precisamente, han generado un gran malestar entre los miembros de la organización, que no se corroboran, en cambio, desde Cataluña. Los dirigentes patronales catalanes acompañaron este lunes al presidente Sánchez en su acto en Barcelona para anunciar la concesión de indultos a los dirigentes independentistas presos.

Los intereses están alineados: superar el bloqueo institucional, iniciar una intensa colaboración, aprovechar los recursos de los fondos europeos e iniciar una etapa en la que se negocie y se llegue acuerdos, tras más de diez años de disputas que derivaron en una sentencia condenatoria con penas de prisión.

El primero en apuntar que los indultos son “parte de la solución” para normalizar la situación política fue el presidente de Pimec, Antoni Cañete, tras una reunión con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. Y en las jornadas del Círculo de Economía, el presidente del lobi empresarial, Javier Faus, lo formuló con claridad en una defensa cerrada de la medida, a la que se añadió en uno de los debates en los que participó el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre. “Hay que poner todos los elementos a nuestro alcance para que los dos gobiernos dialoguen y se normalicen las relaciones. Los indultos son un mecanismo más con el que también estamos de acuerdo”, aseguró.

La dualidad empresarial

Los socialistas cuentan, por tanto, con los empresarios catalanes, que mantienen una relación estrecha con los diferentes ministerios económicos del Ejecutivo, y que ha dejado al PP en una extraña situación, agarrado ahora a las disensiones internas que se han generado en la CEOE tras las palabras de Garamendi. Sin embargo, el vicepresidente de la patronal es Josep Sánchez Llibre, en calidad de presidente de Foment, con una influencia notable en el entorno del presidente Sánchez. Con el Ejecutivo, el dirigente patronal ha ido explorando medidas y acuerdos, entre ellos los que se ha rubricado en los últimos meses sobre los ERTE.

Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, en el Círculo de Economía, junto a Jaume Collboni, Aurora Catá, Alfonso Vegara y Pere Navarro / CG
Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, en el Círculo de Economía, junto a Jaume Collboni, Aurora Catá, Alfonso Vegara y Pere Navarro / CG

La paradoja es que el empresariado catalán mantiene una batalla con el Gobierno, pero por motivos fiscales, no por su posición sobre el problema catalán. Al revés. Se quiere tender puentes y se valora la figura de Pedro Sánchez, aunque cause recelos. “Sabe que se la juega, pero es lo que se debe hacer en estos momentos”, señala un dirigente empresarial.

En realidad, esa dualidad ha sido una constante histórica entre el tejido económico catalán. Se prefiere el modelo económico del PP, y la gestión de Isabel Díaz Ayuso en Madrid causa fascinación, por su interés en defender los intereses de la restauración, entre otros sectores económicos, durante la pandemia. Pero se está al lado de los socialistas cuando se habla de generar un modelo político alternativo, que apueste por la España periférica.

El "lastre" de la falta de acuerdos políticos

El PSOE lo sabe y se vuelca en Cataluña, porque también es consciente Pedro Sánchez de que sus opciones para mantenerse en la Moncloa --como le ocurrió a Rodríguez Zapatero-- pasan por obtener buenos resultados en la comunidad. Algo que no le ocurre al PP, que ha obtenido victorias electorales con resultados discretos en Cataluña.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, se saludan en el Cercle d'Economia / DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, se saludan en el Cercle d'Economia / DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

La cuestión central sobre los fondos europeos es también esencial. El tejido económico catalán quiere alinearse con el Gobierno, con el Ministerio de Industria y con las grandes empresas españolas para coordinar “lo mejor posible, porque es una oportunidad única” esos recursos. Y para ello es necesario que exista una clara mejora en las relaciones entre la Generalitat y el Gobierno central. Lo señaló Faus en las jornadas del lobi empresarial, al considerar que la falta de acuerdos políticos “es un lastre para el crecimiento económico”.

Coordinados con el PSC

Con la CEOE en plena ebullición, con las grandes entidades financieras sumergidas en sus asuntos y a la espera también de que los fondos supongan una palanca enorme para la recuperación económica, Sánchez se ha encontrado con un único punto de apoyo en ese ámbito: el empresariado catalán, que no oculta el sabor agridulce de su propia actuación en todos estos años. Sabe que pudo hacer más para parar el proyecto político del independentismo --aunque algunos, de hecho, mantuvieron una cierta ambigüedad a la espera de lo que pudiera suceder--, y ahora intenta que todos los actores rectifiquen, de la mano de los socialistas.

Esa colaboración se percibe tanto con el PSOE en la Moncloa, como con el PSC en sus dos vertientes: el grupo parlamentario que lidera Salvador Illa, y el grupo municipal en Barcelona, con el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni. Tanto Foment como el Círculo de Economía están en permanente contacto con ellos.