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El presidente de Pimec, Josep González (i), y el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre. Patronales catalanas / EUROPA PRESS

Golpe de efecto de patronales y sindicatos contra el intento de Torra de aupar a Canadell

Los agentes sociales hacen público el conflicto tras enterarse “por casualidad” del proyecto de decreto ley que da poder a las cámaras

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El Govern ha puesto de acuerdo a patronales y sindicatos a raíz de un polémico proyecto de decreto ley que contempla la regulación de la representación institucional y la financiación de las cámaras catalanas de comercio. Foment del Treball, Pimec, CCOO y UGT han hecho público su malestar tras enterarse “por casualidad” de los planes del Ejecutivo independentista para con las corporaciones de derecho público, y ante el silencio del presidente de la Generalitat, Quim Torra, a sus requerimientos.

Todas las fuentes consultadas manifiestan a Crónica Global el malestar y la preocupación por este proyecto de decreto ley exprés que se ha cocinado por detrás, por vías extraoficiales, sin ninguna comunicación formal y que solo persigue dar protagonismo al independentismo en el diálogo social, algo que no ha conseguido hasta ahora por ningún otro camino. Sin ir más lejos, la misma ANC trata de impulsar su patronal independentista, mientras que el Cercle Català de Negocis busca una grieta por la que colarse (lo intentó cuando se integraba en Pimec). A pesar de la situación, los agentes sociales esperan que el Govern se retracte y deje en papel mojado esta iniciativa que califican de “ilegal”.

En manos del Parlamento

De hecho, el Govern dijo que tenía intención de aprobar el decreto ley la semana pasada, y no lo hizo. Los últimos movimientos sugieren que lo hará en los próximos días, para después llevarlo al Parlamento catalán, que tiene la última palabra. “Esperamos que no se atrevan”, manifiestan fuentes de Pimec. “Es difícil que prospere”, añaden desde Foment. A pesar de todo, la situación ha puesto en alerta a los agentes sociales, y los ha unido.

Todo saltó por los aires cuando se conocieron las conversaciones entre Torra y el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y presidente del Consejo General de Cámaras de Cataluña, el independentista Joan Canadell, que comentó que había logrado un acuerdo con el Govern para aumentar la representación institucional de las cámaras, así como una aportación de 2,5 millones de euros públicos. Tras ello, los agentes sociales se movilizaron, y se reunieron con representantes del Departamento de Empresa y el propio Canadell, quien se vanaglorió de que lo tenía “pactado” y que pronto se sentaría en todas las mesas de diálogo.

Una estructura de Estado, un golpe a la democracia

Lo factual es que Foment, Pimec, CCOO y UGT han dado un golpe en la mesa contra la tramitación por la vía de urgencia de este decreto ley que favorece, al margen de la legalidad, a las Cámaras de Comercio, Industria Servicios y Navegación y su Consejo General. Las cuatro argumentan que este proyecto “amenaza la propia esencia de la participación institucional, del diálogo social y de la concertación social”, y que en ningún caso encaja en el marco de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ni en los usos y normas de diálogo social en Europa ni España.

Añaden que “atentaría contra el Estatut”, dado que usurparía “los derechos reconocidos a las organizaciones empresariales y sindicales”, y entraría en conflicto directo con el espíritu y la letra del Decreto Ley 9/2020, del 24 de marzo. Dicho de otro modo, este proyecto rompería una pieza básica de la democracia y esconde el intento de construir una estructura de Estado, según las fuentes consultadas, porque daría a las cámaras derechos que no le son propios. Un poder, añaden, alejado de la esperada función que desempeñan los agentes sociales, y que les daría voz y voto en asuntos como la negociación de los convenios y la resolución de conflictos laborales. Su función es solo consultiva.

Tensionar la sociedad de forma innecesaria

Para terminar, los agentes sociales denuncian que no es el momento de hacer este movimiento, ni tampoco las maneras elegidas son las adecuadas. “Tensionan la sociedad de forma innecesaria para ir… a ningún lado; tenemos un problema y el Govern es el protagonista”, concluyen, sin olvidar que lo que ahora importa es salir de la crisis que viene.