Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Carles Puigdemont y Joaquím Gay de Montellà, presidente de la patronal catalana; las patronales catalanas sufren por el nacionalismo / EFE

Las patronales catalanas sufren por el nacionalismo

Zozobras internas tanto en Foment del Treball como en Pimec ante los relevos en la dirección en ciernes y las injerencias políticas que pueden generarse en los nuevos mandatos

8 min

El proceso independentista catalán también ha hecho mella en las estructuras internas de las grandes patronales de la región. Más todavía en un año en el que las cúpulas de Foment del Treball y Pimec planean sus relevos mediante procesos electorales que tienen pendientes a corto plazo.

Abrirá el baile la organización dirigida por Joaquim Gay de Montellà. Presumiblemente las elecciones tendrán lugar en el último trimestre del año. El proceso sobre el papel será corto, rápido y con un resultado normalmente claro. Incluso cuando se han llegado a poner urnas en la patronal --cosa extraña entre los grandes empresarios catalanes-- el vencedor ha obtenido la victoria por goleada. En este proceso se debe tener más en cuenta la preparación previa, las tensiones internas que se viven para culminar con la designación de un candidato y más que probable futuro presidente por mayoría pero no por unanimidad.

Máquina preelectoral

La maquinaria preelectoral ya está en marcha en Foment del Treball y los posibles candidatos empiezan a mover, con más o menos discreción y mano izquierda, sus fichas. Y, como no podía ser de otra forma en el momento actual en Cataluña, el debate político está allí.

Se da por sentado que se verán las caras en las elecciones el empresario que llevará tras de sí la liturgia de la institución, el recién aterrizado Josep Sánchez Llibre, y Antoni Abad, presidente de la patronal de Terrassa Cecot. Una organización territorial cuyas ansias de ganar protagonismo le han propiciado el dudoso título de ser la primera de la época moderna en Foment que ha sido expulsada. Eso sí, de forma temporal, sólo hasta que el próximo comité ejecutivo y la futura junta directiva decidan si replantean o mantienen la ruptura actual.

Abad y CDC

Abad es un buen patrono de su tierra y era históricamente una de las voces influyentes en el diseño de la política empresarial de CDC. Nunca ha escondido su militancia al partido y Artur Mas llegó a tener su nombre sobre la mesa para ejercer de consejero del ámbito, o al menos eso aseguraron él y sus colaboradores más próximos. Siempre ha declinado dejar la Cecot y dedicarse en exclusiva a Foment del Treball. En la organización barcelonesa se conjetura con los negocios que Abad realiza al calor de su cargo patronal en el Vallès. Fondos europeos, academias de formación y una tupida red de fundaciones extienden la sospecha sobre los negocios de su familia.

Antoni Abad, presidente de Cecot

Antoni Abad, presidente de Cecot

Su defensa de las tesis del partido y del proceso independentista le llevaron a convocar el llamado paro de país y a quejarse por carta al exministro de Economía Luis de Guindos del decreto que facilitaba los trámites para trasladar de manera urgente un domicilio social. Misiva que propició en gran medida su expulsión de Foment del Treball.

Pero también será una de las principales cartas que jugará ante el empresariado catalán para superar las propuestas más de continuidad. El alegato a los sentimientos catalanistas (incluso algo independentistas) para marcar una nueva etapa en la patronal podrían ser parte de su activo electoral si decide optar a la presidencia. Por cierto, se podrá presentar porque mantiene su vinculación con la institución empresarial catalana a través de la patronal del metal egarense.

Pimec pasa página a González

Las elecciones en Pimec, la patronal de pymes catalana, se pueden plantear tranquilamente más entrado 2019. En los meses que quedan el tablero político en Cataluña puede cambiar casi por completo.

Sí que serán unas elecciones históricas en la organización por marcar el punto final a un mandato de 23 años de Josep González, el líder que se retirará con algún cargo de corte institucional. Hay varios candidatos interesados en tomar el testigo con una candidatura continuista, aunque las aproximaciones políticas de todos ellos marcarán en gran medida el éxito o el fracaso de sus propuestas.

Órdago independentista

De entrada, porque Pimec ya sufrió en las últimas elecciones por el intento del Cercle Català de Negocis (CCN) de tomar el control de la organización en 2014. Los promotores del órdago independentista en la patronal chocaron contra el muro que suponía González y el apoyo que suscitaba su figura como empresario de orden y próximo a las tesis políticas de la antigua CDC. Pero el respeto interno a su figura no lo podrá transmitir a su sucesor. El futuro presidente se lo deberá ganar, y aquí es donde los nacionalistas intentarán hacerse un hueco.

Josep González, presidente de Pimec, en una imagen de archivo en la sede de la patronal / EP

Josep González, presidente de Pimec, en una imagen de archivo en la sede de la patronal / EP

Los empresarios independentistas han estado presentes con fuerza en los últimos años en la organización. Igual que Cecot, Pimec fue una de los convocantes del paro de país tras el 1-O, un cierre patronal inaudito para muchos de sus socios pero que también era reclamado por otra parte de los miembros de la organización. “Los empresarios de pymes son mayoría y son un fiel reflejo de la sociedad catalana”, indican. Es decir, están divididos.

Roces internos

El sucesor de González deberá saber nadar entre dos aguas si no quiere decantarse por ninguna de las dos posiciones. Por el momento, el líder de Pimec ha conseguido hacerlo, pero los roces internos cada vez son más evidentes. Conflictos de corte político que deberán ser abordados por el próximo presidente (¿o presidenta?) de la organización.

En ese marco tres nombres figuran como posibles candidatos: el del ejecutivo de la eléctrica Factor Energía, Emilio Rousseaud; el líder de los autónomos de Pimec y empresario del Baix Llobregat, Miquel Camps; y una tercera opción, el secretario general de la organización, Antonio Cañete, que podría asumir el testigo de su líder en los últimos años.