Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
La precariedad de los monitores de los comedores escolares les lleva al borde del conflicto laboral / EP

Patronal y sindicatos piden a Educació mejorar las tarifas del convenio de ocio educativo

Los agentes sociales reclaman una revisión periódica de los precios públicos como una vía para facilitar la renegociación del convenio

6 min

Nuevo tropiezo de la negociación del convenio del ocio educativo. Las diferencias entre patronales y sindicatos sobre la actualización de los salarios han vuelto a paralizar las conversaciones, que ya experimentaron un parón en agosto, tal y como informó Crónica Global. El plazo para la entrada en vigor de la revalorización de las nóminas distancia ambos actores. Sin embargo, los agentes sociales esgrimen una demanda compartida pese a sus discrepancias: la Consejería de Educación debe mover ficha.

Aproximadamente la mitad de los 26.000 trabajadores contratados bajo este marco laboral son monitores de comedores escolares. La remuneración de estos profesionales deriva de las tarifas fijadas por el Govern, cuyo precio máximo se congeló el año pasado tras 14 años con un único aumentado pactado en 2020. La introducción de un factor de revisión ayudaría a aliviar las tensiones de la mesa de negociación, según las fuentes consultadas. Sin embargo, este no podría entrar en vigor de forma retroactiva, sino que habría que esperar hasta el curso académico 2022-2023.

Reunión con Educació

El gerente de AcellecPep Montes, ​ha adelantado a este medio que la patronal ha solicitado una reunión con los responsables del Departamento en el que también quiere que estén presentes los sindicatos. El objetivo de esta asociación empresarial --una de las tres que renegocia el documento junto a La Confederació y ACCAC-- es que el ejecutivo catalán se comprometa a incrementar de forma habitual las tarifas del concierto.

"En términos generales, queremos que se actualicen año tras año. Las subidas de cada año son mínimas. Si no se revisan los precios de forma habitual se pueden acumular agravios que vuelvan más difícil la gestión", argumenta. En este empeño también se encuentran los sindicatos, que no renuncian a sus reivindicaciones pero conceden que la falta de actualizaciones lastra la interlocución social. Con un horizonte de subidas periódicas, las patronales podrían calibrar con más tiempo sus recursos, mientras que los sindicatos tendrían más argumentos para exigir aumentos salariales.

Movilizaciones de los sindicatos

Pese a ello, las organizaciones de trabajadores mantienen su pugna con las patronales. En un comunicado, los portavoces de UGT, CCOO y USOC han convocado una concentración unitaria este martes para denunciar la "falta de voluntad negociadora" de las privadas "orientada a impedir un acuerdo". El responsable de ocio educativo de UGT, Xavier Reboso, ha rechazado la última propuesta patronal, que pasa por aplazar las subidas hasta el próximo curso escolar.

"La patronal ha aflojado algunas de sus posiciones y ha presentado mejoras en el ámbito cultural. Sin embargo, nos han ofrecido unas subidas del 1% en 2022 y del 1% en 2023 que solo se adoptarían en septiembre del próximo año", explica. Los sindicatos se muestran en contra de este plan, mientras desde Acellec puntualizan que solo se trata de un planteamiento provisional. De hecho, la entidad empresarial reclama a la parte social que dé respuesta a su último esquema presentado en la mesa de diálogo.

Un cajón de sastre

Como detalla Reboso, el convenio del ocio educativo contempla dos categorías distintas: "Por un lado, se encuentra la parte relacionada con los colegios, como los veladores que apoyan en las aulas de refuerzo y los monitores de los comedores. Por otro, los trabajadores socioculturales que prestan servicios en museos, buses turísticos...".

Un cajón de sastre que genera acusadas diferencias entre empleados con ocupaciones similares. Un ejemplo: la desigualdad salarial entre un recepcionista de un albergue de juventud, contratado por el convenio del ocio educativo, y un recepcionista de un hotel, que trabaja bajo el marco laboral de la hostelería, puede ser del orden de 500 euros.

"Sueldos mileuristas"

"La mayoría de sueldos que se cobran son mileuristas, sino por debajo. Ahora mismo, las retribuciones están a nivel del salario mínimo interprofesional", resume. "Si no se toca el precio, no se podrá hacer nada", apostilla. Reboso reclama a las patronales que tengan una visión más amplia de las profesiones incluidas en el convenio para combatir la precariedad del sector.

Por su parte, los sindicatos también intentan que la Administración medie en la negociación. El próximo jueves, los delegados sindicales del ocio educativo se reunirán con Marta Moreta, diputada socialista y presidenta de la comisión parlamentaria de educación. Un movimiento que busca implicar a la política para lograr desbloquear un conflicto que corre el riesgo de entrar en vía muerta.