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La ministra de Empleo y Seguridad Social , Fátima Báñez, durante la sesión de control al Gobierno en el pleno del Senado, el martes / EFE

La patronal rechaza la imposición de hora de cierre del Gobierno

La CEOE defiende la racionalización de los horarios pero mediante acuerdos colectivos en cada sector o empresa

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A la patronal no le gustan las imposiciones. La reforma horaria propuesta por la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha generado rechazo entre los empresarios. El objetivo del ministerio es, en principio, favorecer la conciliación familiar. Pero establecer las seis de la tarde como hora de cierre común para todos los sectores puede ser perjudicial para la economía española, según la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

A pesar de que la propuesta está sobre la mesa del ministerio, su puesta en práctica dependerá de la capacidad negociadora de Báñez. Deberá conseguir que sindicatos y empresarios se sienten a dialogar. Unas conversaciones que la CEOE prefiere llevar a cabo directamente, sin el Gobierno como maestro de ceremonias.

No a las imposiciones

“Es más lógico y más natural negociar horarios que no una imposición de la Administración”, explican fuentes de la CEOE. Con tal de atender las necesidades de cada sector, la patronal ve más factibles los acuerdos entre empresas o sectores.

“Poner una hora generalizada de cierre para todos los trabajadores de todas las empresas de todos los sectores es poco realista”, alegan. Si esta propuesta se eleva al rango de ley, surge la duda de cómo se aplicaría en concreto en el sector servicios. “Con una hora de cierre se pierde competitividad, productividad y empleo”, auguran desde la confederación.

Sí a la racionalización del horario

Con todo, la CEOE dice estar a favor de la racionalización de los horarios para la conciliación con la vida familiar. Pero la flexibilidad y la libertad de horarios son los pilares más importantes de la patronal para enfocar las negociaciones.

La patronal aprecia una evolución positiva en los últimos años. Las regulaciones producto de la negociación colectiva, entre representantes de empresarios y trabajadores dentro de cada sector, se acercan cada vez más al equilibrio ideal, aseguran.

La reforma que piden sindicatos (y expertos)

Hasta los defensores de la reforma horaria critican la propuesta de Báñez. Los sindicatos lo consideran un movimiento necesario pero insuficiente. El presidente del Consejo Asesor para la Reforma Horaria, Fabián Mohedano, uno de los mayores expertos en el tema, celebra el paso adelante pero hace matices. “Necesitamos políticas públicas que acompañen el cambio”, ha señalado Mohedano a Crónica Global.

“La racionalización de los horarios es una cuestión de salud”, defiende Mohedano, que va más allá del resentimiento de la vida privada por una jornada larga y partida. El estrés y la desatención de los niños por parte de sus padres que trabajan hasta la noche. Pero, además, la fatiga reduce la productividad, lo que debilita a la empresa y aumenta el riesgo de accidentes laborales.

En este sentido, el experto está de acuerdo con la patronal: establecer únicamente una hora de cierre no arregla el problema. La prueba es el horario intensivo, que perpetúa los desórdenes alimentarios, por saltarse comidas o hacerlas demasiado tarde. Racionalizar los horarios laborales sólo será posible con la implicación de todos los actores.