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Imagen de Pachá Barcelona, clausurada por el Ayuntamiento de Barcelona sin informar a sus dueños / CG

Ada Colau cierra Pachá Barcelona sin avisar a los dueños

La alcaldesa de Barcelona se venga de la discoteca ante la imposibilidad de expulsarla del Frente Marítimo junto a Opium, Shoko y Carpe Diem Lounge Club

05.11.2019 11:57 h.
5 min

Ada Colau ha anunciado hoy la clausura temporal de Pachá Barcelona sin avisar a los dueños. La alcaldesa de Barcelona ha filtrado a El Periódico la clausura temporal del icónico local por "deficiencias e incumplimientos en materia de seguridad" a partir de mañana miércoles. De este modo, el Ayuntamiento de Barcelona se venga de la discoteca ante la imposibilidad de echarla del Frente Marítimo junto a Opium (también propiedad de la familia Bordas), Shoko y Carpe Diem Lounge Club.

La noticia del cierre de Pachá, que se hará efectivo el miércoles y durante 15 días, ha sido defendido por el concejal de Ciutat Vella, el polémico Jordi Rabassa. Ha argumentado el edil tras filtrar el auto del juez que niega la petición de medidas cautelares interpuestas por Grupo Costa Este que espera que este auto siente precedente con el resto de expedientes abiertos, que afectan a los clubes vecinos Shoko y Carpe Diem. Ha defendido el electo que dichos casos proceden de una macroinspección a 43 locales de ocio nocturno acometida por técnicos municipales en mayo. "No fue una acción específica para el Frente Marítimo", ha argumentado el concejal.

Ensañamiento

Si bien el peinado no fue específico para esta zona, sí tiene elementos que apuntan a un ensañamiento o como mínimo trato diferencial, con estos locales. El primero y más evidente es que la anterior edil de Ciutat Vella, Gala Pin, anunció la expulsión de los cuatro clubes del Frente Marítimo en paralelo a las entradas de los técnicos y la apertura de los expedientes. Su decisión no prosperó porque el Gobierno ha rechazado el desahucio y ha renovado la concesión a los clubes durante un año más. Lo que es más: durante las inspecciones de mayo, la propia Pin se personó en algunos locales junto a los inspectores municipales y agentes policiales.

Hay más. Rabassa ha defendido que el juez ha notificado ahora el cierre de Pachá Barcelona en tiempo y forma. Lo habría hecho el juez el lunes, 48 horas antes de que la clausura temporal entre en vigor. Fuentes del Grupo Costa Este lo han negado y han subrayado que no tienen constancia de que el juez haya fallado sobre la petición de alegaciones. A 24 horas del cese forzoso de actividad, pues, el Ayuntamiento de Barcelona ha filtrado la resolución a un medio de comunicación, pero no lo ha comunicado a la parte afectada.

Batalla por el Frente Marítimo

Cualquiera que haya sido la manera de proceder de Rabassa, el cerrojazo de Pachá Barcelona es el último capítulo en la batalla que ha iniciado Barcelona en Comú contra las discotecas del Frente Marítimo y del vecino Puerto Olímpico. En la primera zona, el anterior gobierno municipal vendió la clausura para una ampliación del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), pero el Gobierno desautorizó al Ayuntamiento. La concesión a las cuatro grandes discotecas ha sido renovada un año más. En el Puerto Olímpico, la propia alcaldesa vendió una reforma integral de la dársena en febrero de 2018. También ha naufragado: las obras ni han empezado y, lo que es más, la Generalitat de Cataluña no ha traspasado la gestión al consistorio, un paso necesario para que se acometa la renovación.

En síntesis, BComú, desde el Ejecutivo local de Barcelona, no ha podido iniciar el cambio de cara del frente litoral barcelonés en ninguna de las dos áreas. No lo ha conseguido por la oposición de los clubes del Frente Marítimo, que consiguieron convencer al Gobierno, y por la negativa del Govern a cederle las competencias en el Puerto Olímpico. Dos factores colaterales subyacen en este fracaso: la pugna entre el gobierno municipal y la familia Bordas, propietaria de Opium y Pachá, y la frustración del Hotel Arts Barcelona, que pretendía ejecutar un pelotazo en la zona litoral cuando expulsaran a las discotecas. El cinco estrellas gran lujo se ha quedado compuesto y sin paseo marítimo por la resistencia de los clubes.