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Matthias Wissman (i), presidnete de la OICA, en la conferencia de prensa en el Salón del Automóvil de Ginebra / CG

La patronal internacional de constructores de vehículos clama contra el proteccionismo

El presidente de la OICA alerta que endurecer las leyes actuales encarece el producto y no ayuda a los consumidores

Cristina Farrés (enviada especial a Ginebra)
4 min

La Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA) alerta del impacto negativo tanto para la industria como para los consumidores de un repunte del proteccionismo. En un escenario en el que Donald Trump es presidente de EEUU y Europa se enfrenta a una oleada de elecciones que pueden llevar a los ultraconservadores al poder, el presidente de la institución, Matthias Wissmann, ha avisado que una legislación en este sentido “encarece el producto, pone pegas a los fabricantes y no ayuda a los consumidores”.

Desde el Salón del Automóvil de Ginebra, la principal cita del sector en el continente, los miembros de la OICA se han marcado como una de las líneas de trabajo prioritarias armonizar las regulaciones técnicas que afectan a la automoción. Como gran objetivo aseguran que se debe seguir la estela de Naciones Unidas, aunque reconocen entre líneas la falta de unidad y los riesgos a los que se enfrentan los países que engloba la institución.

Reducción de emisiones

Los miembros de la patronal de constructores han tirado balones fuera cuando se les ha preguntado directamente sobre los retos de la administración Trump, el nombre que se han resistido a citar en el encuentro con periodistas de todo el mundo. Wissmann ha pasado la palabra a su representante en EEUU cuando se le han hecho preguntas en este sentido. Estos miembros, a su vez, se han limitado a explicar que no todos los anuncios que el presidente estadounidense hizo en campaña se van a cumplir.

Incluso los relacionados con la limitación de las emisiones, otro de los retos que se ha marcado la OICA para el ejercicio que acaba de empezar. Los miembros estadounidenses de la patronal indican que los fabricantes del país mantendrán su compromiso de ser más respetuosos con el medio ambiente incluso si su Gobierno les da más margen en este sentido al revisar los acuerdos de la convención de París.

Vehículo eléctrico

Sobre la movilidad eléctrica, la gran alternativa a los combustibles convencionales, la OICA avisa del tiempo de transición necesario entre ambos mundos. Por ello pide a los gobiernos que no se centren en legislar sólo a favor de los enchufables. Que tengan en cuenta que como mínimo en la próxima década aún rodarán por las calles de todo el mundo vehículos con motores de gasolina o diésel.

Alerta de que todo lo que se haga para avanzar hacia el medio ambiente, igual que en incrementar el proteccionismo estatal, tendrá un impacto mundial en puestos de trabajo.

“Los políticos deben tener en cuenta que los mercados abiertos y el libre comercio son los mejores prerrequisitos para el crecimiento y el empleo en todos los países”, ha sentenciado Wissmann.