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Interior de una de las discotecas, en una imagen de archivo / EP

El ocio nocturno alerta de que solo podrá abrir el 5% de discotecas

Las salas achacan a Presidencia el frenazo en la reapertura total de los negocios, que acumulan 11 semanas de cierre obligatorio en la comunidad

6 min

La reapertura de las terrazas del ocio nocturno, autorizada el pasado lunes por el Procicat, apenas dará oxígeno a unos negocios machacados por las restricciones sanitarias. Según fuentes del sector, el gesto del organismo público solo beneficiará al 5% de establecimientos en Cataluña. Concretamente, a los que tienen doble licencia de zonas exteriores e interiores. Estos locales se ubican mayoritariamente en el frente marítimo de Barcelona, así como en el Pueblo Español de la capital catalana.

Por otro lado, la Generalitat ha vuelto a posponer la reactivación de las discotecas al menos hasta el 15 de octubre, cuando se prevé que esté listo el pasaporte Covid. La tímida apertura propuesta por el Procicat no ha contentado a las patronales del sector. "Esta medida no supondrá ningún cambio. Lo que pedimos es que se nos tenga en cuenta para controlar los botellones y que no se nos eche la culpa de los ingresos en las ucis, que en su mayoría corresponden a personas sin vacunar. Con la medida del Procicat no podemos afirmar de ningún modo que el ocio nocturno haya vuelto a abrir", ha asegurado el director general de FecalonFernando Martínez.

Frenazo de Presidencia

Más allá del ínfimo impacto de la medida, otros interlocutores denuncian la marcha atrás del Govern. Estas fuentes atribuyen al Departamento de Presidencia la reculada en la reapertura total de las discotecas y bares musicales, que tanto Salud como Interior habían garantizado en encuentros informales a los empresarios del ramo. Pero fue en la reunión de la comisión delegada del pasado lunes, una mesa tripartita formada por las tres consejerías, cuando se comunicó que el funcionamiento normal de los negocios se volvía a posponer otro mes.

El frenazo de Presidencia ha disgustado a un colectivo que se siente "víctima" de los enfrentamientos internos del Ejecutivo catalán. La situación se agrava porque el propio conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, se posicionó el pasado domingo a favor de la apertura de los locales para evitar los macrobotellones. El último de ellos se vivió el último fin de semana en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), donde unos 8.000 jóvenes consumieron alcohol al aire libre sin cumplir las medidas de seguridad.

Jóvenes reunidos en el botellón masivo de esta noche en los alrededores del río Segre en Lleida tras el cierre de la discoteca Biloba / AJUNTAMENT DE LLEIDA

 

Jóvenes reunidos en el botellón masivo en los alrededores del río Segre en Lleida tras el cierre de la discoteca Biloba / AJUNTAMENT DE LLEIDA

Botellones descontrolados

Fecalon insiste en la necesidad de trabajar codo a codo con la Administración para frenar estas escenas de incivismo. "Ahora se vienen las fiestas de la Mercè en Barcelona y volverán a vivirse estos episodios. El ocio nocturno puede ayudar a minimizar los problemas causados por los botellones", incide Martínez. De hecho, este miércoles las patronales han mantenido una reunión con el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, para unir fuerzas en este punto.

Sin embargo, los patronos dudan sobre las posibilidades reales de este empeño. El presidente de ASSAC (Asociación de Salas de Concierto de Cataluña) y codirector de la mítica sala Razzmatazz, Lluís Torrents, insiste en que el aperturismo del Procicat no logrará redirigir "las 5.000 o 6.000 personas que darán vueltas por Barcelona durante la Mercè". En el caso de esta organización, tan solo uno o dos de sus socios podrán acogerse al horario de terrazas ampliado hasta las tres de la madrugada.

Dudas sobre la reapertura

Torrents tampoco tiene claro en qué condiciones se efectuará la reapertura total programada el 15 de octubre. "Se nos ha informado con seguridad de que habrá limitaciones de aforo y de horarios, pero todavía no sabemos cuáles", detalla. "Si las condiciones son similares a las de las dos semanas que se nos permitió abrir en junio, casi nadie volverá a abrir", sentencia.

Desde el pasado 10 de julio, las empresas acumulan 11 semanas de clausura obligatoria. Un cerrojazo que, según un estudio de la escuela de negocios TBS, amenaza un total de 38.000 empleos directos e indirectos en la capital catalana. El sector espera que esta situación dé un vuelco el próximo 15 de octubre y confía en que la Consejería de Salud tenga listo el pasaporte Covid en esa fecha.