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Nadia Calviño, ministra de Economía en funciones cuyas previsiones de crecimiento han sido rebajadas por la OCDE / EFE

LA OCDE advierte de que la incertidumbre política lastra la economía española

El organismo internacional rebaja sus previsiones de crecimiento dos décimas y lo deja en el 2% en el ejercicio en curso y en el 1,6% para el siguiente

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La OCDE ha advertido este jueves que la ralentización del crecimiento de la economía española es más fuerte de lo que esperaba en su último informe de perspectivas. Y señala un culpable principal, la “incertidumbre política” que “genera dudas sobre cuál va a ser la evolución fiscal y de las finanzas públicas”.

El cálculo actual del organismo internacional presidido por Ángel Gurría es que el PIB nacional cierre el ejercicio en curso con un repunte del 2%, cifra que implica dos décimas menos de la estimación de mayo. En cuanto a 2020, la expansión se quedará en el 1,6%. Se trata de cifras que se mantienen en la cabeza de la Zona Euro --la media se queda en el 1,2% para 2019 y del 1,1% en 2020--, pero más limitadas que las previsiones que se mantenían hasta la fecha.

El Gobierno, el más optimista

De hecho, el nuevo informe semestral es más pesimista que el cuadro macroeconómico del Gobierno en funciones. El Ministerio de Economía, encabezado por Nadia Calviño, mantiene la progresión del 2,1% para 2019 y del 1,7% en el próximo año. La Comisión Europea tampoco acepta que se alcancen estos porcentajes. Calcula que la economía española crecerá el 1,9% y el 1,5% en los próximos dos años. 

El consumo privado se mantiene como el principal motor del PIB. También ralentizará el avance, pero la progresión factible para los analistas del organismo internacional es que se expanda un 1,8% para el ejercicio actual y otro 1,3% el siguiente. En cuanto a las exportaciones, caerán de nuevo cinco décimas el próximo año por la “debilidad de los mercados” internacionales.

Frenazo en la creación de empleo

La ralentización está relacionada de forma directa por una caída del dinamismo mantenido hasta ahora en la creación de empleo. La OCDE dibuja un escenario en que la tasa de paro casi plana para este ejercicio, pasará del 14,2% al 14,1. No bajará hasta el 13,6% hasta 2021, una fecha mucho más tardía de lo que se esperaba hace tan sólo unos meses.

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría / EFE
El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría / EFE

También se pierde dinamismo en la inversión empresarial. Crecerá al 2,8% en este año, cifra positiva pero que contrasta con el 5,3% reportado al cierre de 2018. No se esperan nuevos descensos por el “alto nivel de utilización de las capacidades productivas” y por los efectos positivos del escenario de tipos negativos. Llevan a unas condiciones de financiación favorables que dopan la actividad privada.

Evolución fiscal

Respecto a las dudas del Gobierno de coalición PSOE-Podemos en ciernes, la OCDE señala que el mayor temor es sobre la evolución de la deuda pública. Se mantendrá en un nivel “elevado” --96,6% del PIB en 2019 y 96,2% en 2021--, por lo que se exigen “esfuerzos estructurales” para una “reducción duradera”.

El organismo advierte de que las mejoras obtenidas hasta la fecha han sido por las “condiciones macroeconómicas favorables” a nivel internacional, pero la batalla del comercio ha lastrado este viento de cola. Los autores del informe piden que España incremento la productividad y que incidan en la “formación de la mano de obra, la competencia y la innovación”.

Medidas propuestas

Entre las medidas que pone sobre la mesa está la unificación de la asistencia laboral y los servicios sociales para desempleados; dar formación digital a los empleados menos cualificados (los que se enfrentan a mayores riegos por la automatización); corregir la fragmentación del mercado; e incrementar la coordinación en las políticas de innovación del Gobierno y las autonomías.

Todo ello, para generar más confianza empresarial y permitir una mayor expansión económica en los años venideros.