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Nuevos modelos de negocio en el alquiler de vehículos

Nuevos modelos de negocio en el alquiler de vehículos

El auge de la economía compartida llega al negocio de la movilidad personal con el alquiler entre particulares

6 min

La creatividad, la funcionalidad y la innovación tecnológica son imprescindibles en la creación de nuevas y mejoradas empresas. En los últimos años hemos visto como nacían nuevos negocios que buscan facilitar la contratación determinados servicios. Esto ha derivado en innovadoras maneras de trabajar, basadas más en la colaboración y el ahorro, como BlaBlaCar, donde individuos con un mismo destino se ponen en contacto para compartir un vehículo y los gastos que conlleva.

Pero no es éste el único servicio innovador, también han ocupado un espacio muy importante empresas como Deliveroo, un servicio de mensajería que te lleva a casa cualquier productos, o Cabify, servicio de transporte a un precio mucho más competitivo que los taxis tradicionales, facilitando un servicio de transporte personal más accesible y diversificado.

Es verdad que estos servicios han podido crear polémica en muchas ocasiones, pero esto se debe a su propia naturaleza y constitución, ya que son empresas que, gracias a su innovación tecnológica, han conseguido optimizar todos sus procesos y ganar puestos a la competencia en un mercado muy competitivo.

La digitalización de los servicios

No es una novedad que nuestras sociedades están experimentando una revolución a gran escala. Cualquier empresa que se precie sabe que una de sus prioridades es la digitalización de sus servicios y la construcción de una plataforma online.

Además de las empresas mencionadas anteriormente, hay un tipo de negocio que ha surgido para revolucionar todo el mercado, basando su punto fuerte en la tecnología. Se trata del alquiler de coches particulares, gracias al cual, en lugar de acudir a una empresa determinada para el alquiler, un usuario se puede poner en contacto con un particular y conseguir un acuerdo de alquiler mucho más rentable.

Un nuevo modo de alquilar coche

El alquiler de coches sin intermediarios se posiciona como uno de los modelos de negocio que más previsión de crecimiento tiene para los próximos años. Además de tener múltiples ventajas frente al servicio tradicional de alquiler de vehículos, es uno de los negocios que mejor ha sabido entender las necesidades de la demanda del siglo XXI.

Uno de sus principales atractivos es, sin duda alguna, la simplificación que ha experimentado todo el proceso de alquiler, una tarea cada vez más fácil y llevadera, tanto para el dueño del coche, como para la persona que desea alquilarlo. Este servicio lo posibilitan varias empresas en España como Drivy, Amovens o Socialcar, las cuales han construido una plataforma digital para poner en contacto a los usuarios con seguridad y rapidez. Darse de alta en estas plataformas no tiene ningún coste, ya que estas empresas solo se llevan una pequeña comisión por cada uno los alquileres realizados.

Economía compartida

Conseguir alquilar un coche particular se vuelve en una actividad cómoda y fácil, donde el usuario, a través de su dispositivo electrónico, rellena sus datos personales y los de su coche, sube la información a la plataforma y establece el precio que quiere cobrar por el alquiler. Después, empieza a recibir solicitudes, de entre las cuales seleccionará la que más le convenga.

Lo que principalmente ofrecen estas empresas es un soporte digital que funciona, estableciendo una comunicación entre las personas que están interesadas en compartir un coche durante un periodo de tiempo determinado. Así, el dueño del coche puede aumentar sus ingresos y sacarle rentabilidad mientras no lo usa, y el arrendatario consigue un vehículo de manera rápida y a un precio mucho más bajo que en una empresa de renting.

Las necesidades de un nuevo cliente digital

La sociedad y los modelos de negocio que en ella se desarrollan seguirán avanzando y construyendo el nuevo futuro, implementando cada vez más innovación y optimizando todos los procesos en la medida de lo posible. La digitalización global se abre camino en todas partes y no se puede parar, ya que responde a las necesidades de una nueva demanda; el cliente digital.

El cliente digital es cada vez más frecuente, es un tipo de consumidor que utiliza un gran número de canales en red para informarse de nuevos productos y servicios y tomar así las decisiones de compra. No es un cliente fiel, siempre va a buscar la opción más rentable y más innovadora.

Unos servicios rápidos, sin trámites pesados y que se puedan contratar a través de un dispositivo electrónico en cualquier lugar y a cualquier hora son algunos de los requisitos imprescindibles para conseguir captar a estos clientes digitales. Están siempre bien informados, por lo que los nuevos negocios online tienen que seguir el ritmo a la evolución digital para no perder cuota de mercado.

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