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Varios pasajeros consultan la pantalla de salida de las aerolíneas el aeropuerto de El Prat de Barcelona / EFE

La ‘normalidad’ veraniega de El Prat, el aeropuerto de los retrasos

Las organizaciones de consumidores aseguran que es uno de los que generan más reclamaciones de los usuarios

09.08.2018 00:00 h.
6 min

El aeropuerto de El Prat es uno de los que más retrasos tiene en Europa. La proporción de vuelos que salen más tarde de lo que estaba previsto aumenta en verano, cuando la actividad también es mayor. Ocupa el puesto número 10 entre los 100 principales aeropuertos europeos menos puntuales, según la página web Flightstats, que ofrece estadísticas aéreas.

En julio, casi la mitad de los trayectos –el 48,35%– salieron 15 minutos o más tarde respecto. Esto lo deja 20 puntos por encima de Madrid (28,39% de vuelos con retraso) y muy lejos del aeropuerto más puntual, Moscú, que solo presenta el 5,98% de impuntualidad. Entre los que ocupan una peor posición que el aeropuerto de Barcelona están el de Stansted de Londres (69,23% de vuelos retrasados), París (51,66%), Bruselas (50,80%) y Luton, también en la capital británica, (48,52%).

Goteo de retrasos

Fuentes de Aena aseguran que la situación es de normalidad y sitúan la puntualidad del aeropuerto de El Prat en un 80%, alejado de las cifras que ofrece el portal de estadísticas aéreas. Además, indican que la responsabilidad es de los controladores aéreos y de las aerolíneas. La asociación de consumidores Facua indica que el de Barcelona es uno de los aeropuertos que concentra más reclamaciones por retrasos.

Desde el inicio de junio, han abierto ocho expedientes de socios de la organización y han recibido numerosas consultas –que no tienen cuantificadas– de usuarios que no están asociados. Estos expedientes suponen casi un tercio de los generados en todo el país en relación a retrasos de vuelos, 23. Los datos también muestran que los meses de verano son lo que más reclamaciones registran.

En lo que va del año, el aeropuerto de El Prat ha sido motivo de la apertura de 13 expedientes de socios por viajes que han salido más tarde de lo que estaba previsto. El total de España se sitúa en 48. Sin embargo, desde Facua aseguran que agosto suele ser el mes que más quejas reciben, por lo que la cifra puede doblarse en septiembre.

¿Más en agosto?

La página web del aeropuerto de El Prat ofrece una lista de todos los vuelos que despegan y aterrizan cada día en Barcelona y su estado a tiempo real. En julio, cuando era evidente la congestión durante la segunda operación salida, el 32,7% de las salidas del día 15 tenían retraso.

Un día al azar de agosto, el miércoles 8, entre las 10.00 horas y las 11.00 horas, los vuelos de salida programados eran 80. De estos, 19 tuvieron retraso, el 23,75%. Un poco más tarde, entre mediodía y las 13.00 horas, había 81 vuelos previstos, de los que 63 salieron después de la hora establecida. Esto aumenta el porcentaje de retrasos al 77,7% y hace prever que la tendencia se mantenga en agosto.

Derechos de los pasajeros

Jesús Benítez, miembro del equipo jurídico de Facua, explica que el primer derecho que tienen los pasajeros en el caso de que su vuelo se haya retrasado es disponer de información en todo momento sobre las causas y las previsiones. En función de la distancia del vuelo y del tiempo de espera, varía la atención y asistencia que la aerolínea debe proporcionar al usuario en el aeropuerto: alojamiento, transporte, comida, llamada telefónica…

“Si el retraso es superior a cinco horas, la aerolínea debe reembolsar el precio del billete si el cliente lo pide”, indica Benítez. Además, existen indemnizaciones que, si bien no aparecen en los derechos de los pasajeros, un tribunal europeo hizo extensibles en 2009 las compensaciones por cancelaciones a los retrasos. Así, si el vuelo sale más de tres horas tarde, el usuario puede recibir una indemnización de entre 250 y 600 euros, según la distancia del viaje.

Circunstancias extraordinarias

Pero las aerolíneas suelen recurrir a un mismo argumento con frecuencia, con tal de esquivar la compensación a los consumidores afectados. Se trata de que el retraso se debe a circunstancias extraordinarias y ajenas a la compañía. En estos casos, asegura el miembro de Facua, es la aerolínea la que tiene que demostrar que las causas de la demora eran “imprevisibles e inevitables”.

Así, las condiciones meteorológicas “no pueden incluirse entre las justificaciones, ya que se pueden prever”. Si ocurre esto, el usuario no tiene más opciones que acudir a la justicia, aunque Benítez avisa de que los procesos judiciales suelen echar atrás a muchos de ellos. En estos casos, sus reclamaciones se quedan sin más respuesta.