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Mesa de despacho

Los muebles de oficina también siguen tendencias

La tecnología y una nueva concepción de los espacios han transformado los lugares de trabajo hasta hacerlos más multifuncionales, abiertos y sociables

7 min

Los muebles de oficina han ido cambiando y transformándose a lo largo de los años para adaptarse a entornos cada vez más abiertos y multifuncionales. El uso de la tecnología y una visión más humana de los espacios de trabajo han traído consigo una nueva visión del entorno laboral y con ello, nuevas tendencias para su mobiliario.

Así, las mesas multipuesto están cada vez más presentes tanto en partes de la oficina donde se necesita una mayor versatilidad por cuestión de espacio, como formando parte de la organización espacial del día a día. Estos puestos de trabajo compartidos no solo ofrecen la posibilidad de acotar zonas, sino también de fomentar la sociabilidad de los equipos.

Los entornos abiertos también son cada vez más comunes, libres de paredes de hormigón, estas oficinas utilizan separadores de puestos para crear lugares de trabajo más cercanos y eficientes, donde cada trabajador cuenta con su propia mesa, pero a la vez la comparte con más miembros de la plantilla sin perder privacidad.

Lugares de trabajo más humanos

Según la neurociencia, la mayoría de los trabajadores tiene dificultades para colaborar de forma eficaz debido a los inconvenientes que encuentran en su entorno laboral. Es por eso que los diseñadores apuestan por crear espacios basados en el funcionamiento del cerebro. Por este motivo hay cada vez más lugares de trabajo con zonas de descanso, plantas y diseños luminosos y abiertos. En este sentido y hasta el momento, la neurociencia ha descubierto que las posturas activas facilitan la generación de ideas, mientras que las pasivas pueden ralentizar la actividad cerebral, así se ha llegado a la conclusión de que existen tres puntos principales a tener en cuenta en el diseño de la oficina moderna:

  • Espacios más abiertos: Frente a los oscuros y distantes despachos de los superiores, ahora prevalecen las estructuras horizontales, sin jerarquías, y las políticas de puertas abiertas, sin barreras que dificulten la comunicación entre las personas. Actualmente la tendencia es minimizar los espacios cerrados. Imperan las zonas abiertas y las áreas diseñadas para la comunicación.
  • Mayor flexibilidad: Cada vez hay una mayor tendencia a trabajar por proyectos, esto junto a otras tendencias organizativas, convierten a la flexibilidad en una prioridad que permita los cambios continuos y adaptables a las formaciones de nuevos equipos, a las nuevas estructuras, a las nuevas formas de trabajo y a la evolución de las tecnologías.
  • Mayor socialización: Para favorecer la comunicación, el trabajo en equipo, la comunión de ideas y conocimientos y la creatividad de las personas, las oficinas se dirigen hacia espacios abiertos, por lo tanto, los entornos de trabajo tienden a socializarse, bien sea con espacios compartidos por equipos o con zonas comunes.

Por otra parte, hay una mayor flexibilidad y movilidad en los entornos laborales, así como un mayor trabajo en equipo, lo que hace que cada vez más empleados pasen menos tiempo en un puesto de trabajo concreto. Esto ha hecho cuestionar el tradicional ratio de un puesto de trabajo por trabajador. Por este motivo, cada vez más empresas recurren a nuevas alternativas a los puestos de trabajo personalmente asignados, que permiten una utilización más racional del espacio, diseñado y distribuido en función de la presencia real de los trabajadores y no de su número absoluto.

En este aspecto, se impone el desk-sharing (puesto de trabajo compartido por varias personas que trabajan en distintos turnos), una de las alternativas cada vez más extendidas. Pero la tendencia es hacia sistemas de oficina flexibles o de no territorialidad donde no existen espacios personalmente asignados sino una elaborada oferta de diferentes puestos de trabajo que permite adaptar mejor los espacios a los nuevos procesos y dinámicas de trabajo. Con esta visión más versátil y humana de las oficinas, el mobiliario ha tenido que cambiar para adaptarse a esta nueva filosofía. Las mesas multipuesto anteriormente ya mencionadas con separadores de puesto se imponen frente a los sitios únicos y rígidos para cada empleado. De la misma manera, armarios, cajoneras y muebles auxiliares cambian su aspecto.

Nuevos materiales para nuevos diseños

Además de los clásicos materiales como la madera, el cristal y el cuero para los despachos más exclusivos. Ahora, la mayoría de oficinas tienden a amueblar el lugar de trabajo con materiales más económicos, pero de gran calidad. Surgen las fibras de densidad media y los aglomerados, así como el metal y el hierro forjado. La combinación de estos materiales entre sí, permitiendo que la plantilla aporte toques personales mediante pequeñas plantas y objetos contribuye a crear lugares más armónicos y humanos donde la productividad mejorará, pero también la salud mental de los trabajadores.

Por otra parte, el plástico tiende a desaparecer, porque no solo es poco estético, sino nada sostenible, algo que también se está teniendo en cuenta a la hora de fabricar muebles de oficina y de decorar o amueblas las mismas. A fin y al cabo, si queremos una sociedad más respetuosa con el medio ambiente, los lugares de trabajo también cuentan.

 

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