Menú Buscar
La bodega del Monvínic / MONVÍNIC

El Covid-19 da la estocada al Monvínic

El templo del vino en Barcelona baja la persiana tras registrar pérdidas durante los últimos ejercicios

2 min

El templo del vino en Barcelona ha bajado la persiana. Monvínic ha anunciado su cierre tras 12 años de actividad en la capital catalana. Sus más de 3.000 referencias y una atractiva oferta gastronómica no han sido suficientes para resistir el enviste de la pandemia, tras años de pérdidas.

Mensaje de despedida del Monvínic / TWITTER
Mensaje de despedida del Monvínic / TWITTER

Así lo ha comunicado el propio local, a través de un apunte en redes sociales, en el que se despide. "Ha sido una etapa llena de aprendizajes, donde hemos puesto a vuestra disposición una carta de vinos única en el mundo. Para que no se interrumpa este disfrute, os recordamos que en la tienda Monvínic Store encontraréis una gran selección de vinos artesanales", reza el texto. 

Pérdidas en Monvínic

Según detalló Metrópoli Abierta, desde su apertura, el establecimiento de la calle Diputació no ha sido capaz de cerrar un solo ejercicio en positivo. Desde 2013 se ha dejado por el camino el 20% de los ingresos, que rondaban, a finales de 2019, los 1,2 millones de euros.

Las pérdidas eran, además, muy elevadas. Se situaban, aproximadamente, en 750.000 euros anuales y en el balance de noviembre del pasado año ya acumulaban casi ocho millones de déficit pendiente de compensar. Monvínic pertenece íntegramente a Sergio Ferrer-Salat Serra de Migni, hijo de Carlos Ferrer Salat, empresario de largo recorrido, fundador de la CEOE y expresidente del Comité Olímpico Español.

Destacadas en Business