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Una aeronave de Monarch, que se declaró en insolvencia el lunes / EFE

El hundimiento de Monarch entrega Baleares al 'low cost'

La quiebra de la aerolínea británica dejará rutas aéreas disponibles para las compañías de bajo coste

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La entrada de Monarch en insolvencia entregará Baleares al low cost. La quiebra de la aerolínea y turoperador británico, semianunciada por el mercado, dejará rutas aéreas y derechos aeroportuarios —slots— a las compañías aéreas de bajo coste.

El accidente concursal de la operadora, que cesó todos sus vuelos ayer lunes, 2 de octubre, se suma a la ya conocida caída de Air Berlin, que también se declaró insolvente el pasado 15 de agosto. El doble golpe beneficiará a compañías como Ryanair, Easyjet o Norwegian, según explican fuentes del sector.

"¿Dejará oportunidades de mercado? Sí. Aunque no tenía las mejores franjas de vuelo —las de primera hora de la mañana—, sí que operaba conexiones interesantes. Las rivales analizarán caso por caso", han indicado fuentes del sector.

"Slots' en Heathrow, un valor"

Otros expertos en aviación han apuntado a los activos de Monarch que pueden arañar compañías competidoras.

"Habrá que ver si la aerolínea se vende a otro grupo o se desmantela completamente. En ese caso, entre los valores principales que tiene la compañía están los derechos de vuelo en el aeropuerto de Heathrow", ha explicado Federico Soto, profesor del Máster Universitario en Gestión de Empresas de Transporte Aéreo de la Universidad Europea.

Llegue o no a liquidación, la insolvencia del conglomerado de transporte y turístico tiene varias causas que los conocedores del sector ven claras.

"Las 'low cost' le han dado la puntilla"

"Monarch se fundó en 1967, cuando no había aerolíneas de bajo coste. Con el auge de los vuelos baratos, todo ha cambiado. La compañía operaba en el corto radio en modo de semibajo coste, pero su estructura no estaba adaptada para ello. Rivales como Easyjet, Norwegian o Ryanair sí lo estaban", ha explicado Soto.

"A ello hay que sumarle otro factor: la devaluación de la libra esterlina. Monarch compraba el combustible, que es el mayor gasto de las aerolíneas, en dólares. Pero no recibía más ingresos en libras para ello. La combinación ha sido letal", ha agregado la misma fuente.

"No tiene por qué devaluar el turismo"

En este contexto, la sustitución de la compañía británica por operadoras low cost no tiene por qué devaluar el turismo en el segundo destino español. Así lo ve Ricard Santomà, decano de TSI-Turismo Sant Ignasi de la Universidad Ramon Llull (URL).

"Las aerolíneas de bajo coste ya transportan a una mezcla de pasajeros. Incluso tienen una cantidad nada despreciable de viajeros de negocios. Lo que determina el mal turismo es el tipo de destino", ha ilustrado.

Según el también doctor en Administración de Empresas, la quiebra de Monarch se explica también por el "desmantelamiento de los viajes en grupo. Las aerolíneas, normalmente, predicen lo que pasará en el resto del sector turístico".

Reclamaciones

En términos operativos, el cese repentino de operaciones no generará caos en España, el mayor mercado de la fallida compañía. "Ya se han recolocado pasajeros en 30 vuelos distintos", han explicado desde la Agrupación Empresarial de las Agencias de Viajes de Baleares (Aviba).

Aunque se desconoce el número exacto de afectados, el consulado británico ya está gestionando su regreso al Reino Unido. ¿Y los españoles que tenían que volar con la firma? "Eran pocos, pero algunas agencias de viajes la usaban. Se buscarán alternativas", ha aclarado Toni Abrines, presidente de la patronal.

Todo ello ocurrirá sin perjuicio de que los clientes de la aerolínea reclamen compensaciones. Según la normativa comunitaria, tienen derecho a pagos de hasta 600 euros, ya que la compañía no ha avisado de la cancelación de los enlaces dos semanas antes del despegue.

Además, según la Unión de Consumidores de Cataluña (UCC) se pueden pedir daños y perjuicios si la anulación del vuelo ha conllevado otros daños económicos, como noches de hotel perdidas o entradas de conciertos o espectáculos no disfrutados.