Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Comercio

Moët & Chandon se acaba en España

Restaurantes y ocio nocturno se van a Andorra a buscar el 'champán de la felicidad' ante los problemas de abastecimiento de la marca francesa

Ignasi Jorro / Víctor Recacha
7 min

España agota el champán de la felicidad. Moët & Chandon sufre problemas de stock en España por el repunte de la demanda una vez desaparecidas las restricciones en la hostelería nacional durante prácticamente año y medio por la pandemia del coronavirus. Tras la reapertura de bares, restaurantes y ocio nocturno, el grupo francés no puede servir todos los pedidos y hay un desajuste entre la oferta y la fuerte demanda. 

Lo explican fuentes del sector Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías), alertando de que Moët se está quedando sin existencias en algunos puntos de la geografía nacional. Ello obliga a los operadores de restauración y ocio nocturno a buscar soluciones imaginativas, como acudir a los proveedores en Andorra, donde la marca francesa sí tiene existencias. Eso sí, la rotura de stock ha impactado en el canal comercial de la firma, incapaz de lidiar con la demanda. 

La causa: producción en mínimos en 2020

Este medio ha preguntado a Moët & Chandon por los problemas de abastecimiento en España, pero el grupo francés no ha contestado. Las fuentes del sector han precisado que el equipo comercial de Moët Henessy, el conglomerado que forman la bodega y la marca de lujo Louis Vuitton, alega desajustes de producción para no servir a algunos clientes. 

Ello tendría su origen en la estrategia de producción para 2020, que Moët redujo a la mínima expresión en Francia por el impacto de la pandemia del coronavirus en los sectores de la hostelería y la restauración europea. Ahora, con la reapertura de hoteles, bares, restaurantes y ocio nocturno, la firma de champán sería incapaz de nutrir el mercado español. 

Precedentes

Los problemas de abastecimiento de Moët & Chandon en España son novedosos, aunque no completamente inéditos. La bodega de champán francés sufre un "problema global" de desajuste entre oferta y demanda, avisó Citizen el 14 de octubre. Antes, Stuff, Fox Business y iNews alertaron de que Moët se acababa en mercados como Nueva Zelanda, Estados Unidos y Reino Unido. 

Ahora sería el turno de España, donde hay problemas puntuales para servir al sector Horeca. La rotura de stock es atribuible al incremento rápido e inesperado de la demanda de bebidas fermentadas tras la fase dura de la pandemia del coronavirus, explicó Merchant of Wine. En el caso de la península, el problema sería más evidente por la reactivaciòn de ocio nocturno en autonomías como Cataluña, cuyos clubes y salas de fiestas pudieron reabrir los interiores el 5 de octubre tras año y medio en la atonía. 

Solucion: Andorra

La escasez de Moët & Chandon en España tiene una solución provisional. Los operadores de restauración acuden a los distribuidores al por mayor de Andorra para satisfacer la demanda de sus clientes en el país. Ello tiene dos derivadas. El primero es el incremento de costes, que deben asumir los propios operadores

El segundo es el tensionamiento del canal comercial de Moët. La red comercial de la marca de champán francés continuaría con la petición de las comisiones habituales en la intermediación, algo que solivianta a las empresas de ocio nocturno, pues su demanda queda insatisfecha. 

El cava, también

Los problemas del grupo francés de fermentados no son únicos. Las fuentes consultadas por este medio hablan de tensión en la distribuciones de otros champanes superiores y, también, del poderoso sector del cava catalán. La industria regional de la bebida alcohólica sufre la producción de mínimos de 2020, y también, por el ataque de una plaga el pasado ejercicio.

Se trata de la enfermedad del mildiu, un pseudohongo cuyas esporas se propagaron con especial fuerza por las elevadas temperaturas y la temporada de lluvias sin precedentes, fenómenos estrechamente relacionados con la crisis climática. Zonas como Tarragona, Terra Alta, Priorat y Empordà llegaron a la vendimia con pérdidas de entre el 35 y 45%, pero incluso regiones menos lluviosas como el Penedès se registraron precipitaciones cada dos días durante un par de meses y las pérdidas superaron el 30%.

Desabastecimiento temporal

Algunos agricultores llegaron a perder el 80% de su cosecha, y viñas enteras quedaron arruinadas por la plaga, algo insólito para los viticultores. El mildiu fue especialmente agresivo con los cultivos ecológicos, una tendencia cada vez más de moda en el sector, pero que hace el tratamiento de plagas más laborioso por la necesidad de hacerlo coincidir precisamente con las lluvias.

Sin embargo, el desajuste entre la oferta y demanda es temporal, pues esté año está siendo más seco y las grandes bodegas autonómicas están reajustando sus estrategias para satisfacer la creciente demanda del mercado. De hecho, algunas marcas acumulaban suficientes reservas como para que la reactivación no se haya convertido en un problema. Pero por ahora, y como ocurre con Moët, algunos grupos son incapaces de asegurar la satisfacción del 100% de la demanda.