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Antón Costas, a la izquierda, y Banko Milanovic

Milanovic: “Sólo el 15% de la población mundial vive en el siglo actual”

El economista, experto en el análisis de la desigualdad, sostiene que la globalización ha perjudicado a las clases medias-bajas occidentales

31.05.2019 12:44 h.
6 min

Una paradoja que explica el malestar de las clases medias y bajas en Occidente. La globalización ha permitido un descenso de la desigualdad mundial, pero en cada país la desigualdad ha aumentado. El economista Branko Milanovic ha señalado, en las jornadas del Círculo de Economía en Sitges, que las diferencias constatan que “sólo un 15% de la población mundial vive en el momento actual, en el siglo que le toca”, mientras que el y el 85% “va con medio siglo de retraso”, y de ese 85%, el 40% va “con un siglo de retraso”.

¿Qué está pasando si se compara la evolución económica en todo el mundo? Milanovic, estadounidense de origen serbio, es conocido en los ambientes académicos por su “curva del elefante”. El análisis de rentas, de ingresos por porcentiles de toda la población mundial, muestra cómo la desigualdad se ha reducido de forma considerable en los últimos 40 años. En gran parte es debido al enorme avance de China y de India. Las clases medias han aumentado en todo el planeta, y eso “es una buena señal”. El mundo, en definitiva, ha mejorado. Pero con muchos perjudicados, que son, además, los que tienen capacidad de protesta, porque viven en el mundo occidental.

Occidente, paga las consecuencias

Una de las conclusiones de Milanovic es que “la globalización no ha sido buena para la clase media-baja del mundo rico”. Una de las soluciones, a su juicio, pasaría por la política fiscal, por un aumento impositivo para las rentas más altas, y, principalmente, la lucha contra la evasión de impuestos.

Lo que muestra Milanovic es que el desarrollo humano es tremendamente diverso, con países que, pese a vivir todos en el siglo XXI, muestran realidades muy distantes. Pero lo determinante, a su juicio, --tras una conversación mantenida con Antón Costas, el presidente de la Fundación del Círculo de Economía-- es la reducción de la desigualdad. Desde un prisma internacional, con la visión de un veterano militante de la izquierda internacionalista, por ejemplo, lo ocurrido tendría una valoración positiva. Sin embargo, el malestar provocado en los países más ricos, en Occidente, da a entender una experiencia negativa del proceso de globalización.

Ganan China y la India

En gran parte eso se explica por las propias investigaciones de Milanovic. La desigualdad se reduce respecto a las clases medias de los países emergentes, pero de todo el proceso hay un 1% de la población mundial, concretada en países como Estados Unidos, que se llevan la parte más sustanciosa del pastel. Es decir, ganan las incipientes clases medidas de China y la India; pierden las clases medias-bajas de países como España –que ha adoptado un patrón anglosajón, aunque forme parte del club de países continentales de la UE—y gana extraordinariamente el percentil más rico del mundo. Es la trompa del elefante que se eleva y eleva, siguiendo el gráfico de la curva de Milanovic, el gráfico que sigue levantando pasiones entre los economistas.

Con el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, el economista norteamericano ha señalado que en el inicio de la Revolución Industrial, después de las guerras napoleónicas, la desigualdad mundial mostraba un coeficiente de 55 puntos –se mide siempre entre 0 y 1, siendo cero la igualdad máxima y 1 la desigualdad máxima. En las décadas siguientes, aumentó la desigualdad, con el enriquecimiento de Occidente, y sólo desde hace 30 años se ha ido reduciendo, lo que coincide con el enorme desarrollo de Asia.

¿Y los populismos?

“A medida que países como China, Tailandia, Vietnam o Indonesia se han enriquecido, se ha reducido el nivel de desigualdad”, ha remachado Milanovic.

El problema es que eso ha provocado la deslocalización de empresas y el desplazamiento de capitales, provocando esa desigualdad en el interior de cada país. Para este economista, se trata de un problema que será el principal en los próximos 30 o 40 años.

¿Todo eso explica el fenómeno de los populismos en Europa? Milanovic ha querido ser prudente, pero, a su juicio hay dos factores: “El incremento de la polarización en cada país y el aumento de las migraciones”.

Costas ha justificado que el Círculo de Economía aborde la cuestión de la desigualdad. “Como personas decentes no se puede dejar de lado, pero es que tampoco es una buena señal para el buen funcionamiento de nuestros sistemas de mercado”. Con el auditorio, los empresarios asistentes se llevarán a casa esa curva del elefante que tanto explica sobre lo ocurrido en todo el mundo en los últimos 40 años.

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