Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El Banco Central Europeo (BCE), presionado por la inflación para subir tipos / EP

El mercado anticipa subidas de tipos y lleva la prima de riesgo a máximos en un año

El bono alemán cotiza en mínimos de cerca de tres años y presiona los diferenciales del resto de activos soberanos, a cinco meses para que acabe el programa de compra del BCE

7 min

Los mercados comienzan a descontar una subida de tipos de interés en la eurozona más temprana de lo previsto. La presión a la baja del bono alemán, el activo de referencia en Europa, ha elevado de forma significativa en los últimos días las primas de riesgo, incluida la española, que se sitúa en el entorno de 75 puntos básicos, sus máximos en los últimos 12 meses.

Pese a que el Banco Central Europeo (BCE) volvió a negar la pasada semana que plantee ya elevar el precio oficial del dinero en la zona euro, lo cierto es que las señales del mercado son inequívocas. Los precios del bono alemán en el mercado secundario no presentaban cifras tan bajas desde hace algo más de tres años, hasta el punto de que la rentabilidad del bund está ya muy próxima a dejar el terreno negativo en el que ha permanecido de forma ininterrumpida desde abril de 2019.

Las señales llegan a la banca

Estos síntomas también han llegado a las entidades financieras. En los últimos días, los principales bancos españoles han presentado los resultados correspondientes a los nueve primeros meses del año y los diferentes ejecutivos que han desfilado ante los analistas y la prensa han coincidido en señalar que las señales de los mercados apuntan a una vuelta a terreno positivo de los tipos de interés notablemente más acelerada de lo que cabía esperar apenas seis meses antes.

“La presidenta del BCE dice que la entidad no va a subir los tipos y yo les creo a pies juntillas”, señaló el consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, en una de las mencionadas comparecencias. En efecto, horas antes Christine Lagarde había descartado medidas de la entidad emisora en materia de política monetaria a corto plazo. Pero las palabras y las acciones van en dirección contraria y, en ese punto, los mercados no acostumbran a tocar de oído.

Emisiones más caras

Durante la primera sesión del mes de noviembre, que ha tenido lugar este lunes pese al carácter festivo del día en buena parte del Viejo Continente, ninguno de los principales bonos de referencia ha podido seguir el ritmo de las ventas bunds germanos, lo que ha presionado de forma notable los diferenciales.

En el caso del español, se ha incrementado en 15 puntos básicos cuando apenas hace unos días se situaba incluso por debajo de 60. Además, la rentabilidad del bono a diez años ha superado el 0,65%, camino de sus máximos en año y medio. Las últimas emisiones del Tesoro han reflejado unos mayores tipos pese a que el BCE prosigue a buen ritmo con la compra de deuda soberana.

Fin de los estímulos

Cabe recordar que hace poco menos de un año, el bono español a diez años cotizaba en el secundario con rentabilidades negativas, por vez primera en la historia.

Sin embargo, los mercados también se conscientes de que al programa no le queda demasiado tiempo. En apenas cinco meses vende el plazo fijado en Francfort para la inversión de hasta 1,85 billones de euros en bonos soberanos. Y en este punto, el BCE sí ha apuntado de forma nítida a que no lo prolongará ni en tiempo ni en cuantía.

La presión de la inflación

Las autoridad monetaria asegura no estar preocupadas por la evolución de la inflación, que achaca a tensiones concretas derivadas de los elevados precios de la energía. Sin embargo, el escenario comienza a ser persistente y las primeras luces de alarma comienzan a encenderse, con el indicador cerca del +4% y por encima del 5% en algunos países de la Unión Europea Monetaria como España.

En Italia, notablemente presionada por el elevado endeudamiento del Estado transalpino, la prima de riesgo se ha ido por encima de 135 puntos básicos mientras que en Grecia ya supera los 140 puntos básicos.

La banca repunta

Los efectos comienzan también a percibirse en la cotización de las entidades financieras, ante la expectativa de que la pesadilla del escenario continuado de tipos negativos vaya a caer antes de lo previsto. En las últimas sesiones, los inversores de renta variable han apostado de manera firme por la banca.

Sin ir más lejos, los tres mejores valores del Ibex 35 al cierre de la sesión de este lunes pertenecen al sector, con avances superiores al 3% para BBVA y Bankinter, mientras que Mapfre se ha disparado por encima del 7%. Además, Santander ha sumado algo más de un 2%.

Inminente subida en Reino Unido

A finales del año pasado, el sector veía el final de los tipos negativos no antes de finales de 2026. En las últimas semanas, comienza a hablarse de un cambio de inflexión en la curva del Euribor ya para 2023. Mientras, Banco Sabadell, una de las entidades expuestas al mercado británico por su filial TSB, apuntaba a una inminente subida de tipos a cargo del Banco de Inglaterra, que incluso se anticiparía en este punto a la Reserva Federal de EEUU, que se descuenta desde hace tiempo que procederá a ello en 2022.

Son muchas las voces que apuntan a que el BCE no resistirá durante mucho tiempo la presión de marchar contracorriente. En especial, si el comportamiento de los precios sigue aportando argumentos, más allá de unas temporales tensiones en los mercados de materias primas.