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El fraude en alquiler de apartamentos en la comunidad de Murcia supera el 60%, según los técnicos de Hacienda.

Más del 40% de los pisos alquilados en España escapan al Fisco

La renta de más de un millón de viviendas arrendadas no pasa por Hacienda, según el cálculo de los técnicos del ministerio

7 min
La Agencia Tributaria (AEAT) ha incorporado en su campaña de la renta anual un mensaje informativo a través del sistema Renta Web para que los contribuyentes puedan dar cuenta de sus segundas residencias, y así avanzar en las medidas para hacer aflorar todas aquellas propiedades que escapan a su control.

En este contexto, los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han alertado de que, actualmente, el 41,4% de los alquileres en España son fraudulentos, y han instado al Gobierno a tomar medidas más contundentes para perseguir el fraude de una forma efectiva y reducir una economía sumergida que, según los datos estimados, ya alcanza el 24,6% del PIB, es decir, más de 253.000 millones de euros.

Economía sumergida

Gestha explica a Crónica Global que, con un plan eficaz contra el fraude, se podría reducir en 10 puntos porcentuales las bolsas de fraude y la economía sumergida en España, “situándose en niveles similares a los países de la Unión Europea y llegando a recaudar unos 38.500 millones de euros adicionales al año”.

Según Gestha, hay fórmulas para ir avanzando en esta cuestión, como la creación de informes oficiales --ya que, a día de hoy, no existe ningún organismo oficial e independiente que trate de estimar la opacidad relativa a los alquileres-- o la incorporación de nuevos funcionarios: “Se necesitarían más de 26.700 nuevos funcionarios a medio y largo plazo para intensificar la lucha contra el fraude fiscal y reducir a la mitad el tamaño de la economía sumergida”, calculan.

Y es que ésta es una de las grandes carencias del sistema tributario nacional si se compara con la media de los países de la Unión Europea donde, según datos de la OCDE, existe un trabajador de Hacienda por cada 970 contribuyentes, mientras que en España hay uno por cerca de 2.000 ciudadanos.

Alquilar a familiares

Según el colectivo sindical, a día de hoy existen algo más de un millón de viviendas alquiladas que escapan al control del fisco. Además, hay otras 367.059 viviendas que se ceden de forma gratuita o a bajo precio, normalmente a familiares, que no suelen producir fraude porque el propietario aplica en el IRPF un porcentaje del valor catastral como renta imputada.

Los propietarios que alquilan vivienda en España se podrían calificar de acuerdo a dos perfiles: el grupo de caseros mayores que ya no necesitan su segunda vivienda y la alquilan para complementar la pensión; y el grupo de aquellas familias que durante el boom inmobiliario compraron una nueva casa y arriendan la antigua para ayudar al pago de la nueva hipoteca.

Por el buen camino

Pese a las estrecheces económicas que atraviesan muchos de estos propietarios que han visto caer su renta disponible, lo cierto es que el arrendamiento sumergido ha disminuido 12,6 puntos porcentuales desde 2007, año en el que los alquileres fraudulentos alcanzaban el 54,03% del total.

Para Gestha, este afloramiento de los alquileres sumergidos es fruto de la conjunción de varias acciones como el cruce de información de las deducciones estatal y autonómica de arrendamiento de vivienda habitual; la reducción en el IRPF del 60% de las rentas generadas; o la comprobación de los consumos eléctricos en viviendas en los que los propietarios habían declarado estar desocupadas.

Por contra, sostienen desde la plataforma, "mucho menor impacto tienen las visitas de la Agencia Tributaria" destinadas a detectar alquileres opacos, que alcanzaron únicamente a 5.469 viviendas en 2015.

Murcia, Canarias y Andalucía, las más fraudulentas

Por comunidades, Murcia, Canarias y Andalucía son las tres autonomías con mayor porcentaje de alquileres sumergidos, con un 61,1%, 55,6% y 55,4%, respectivamente. Coincide, además, que estas tres regiones son de las que más turistas reciben, “lo que incide mucho en agravar esta clandestinidad, ya que buena parte de los alquileres vacacionales tampoco suelen declararse”, explican desde la plataforma.

Si bien hay que precisar que la ciudad autónoma de Melilla es la que ostenta la tasa más elevada, con el 61,6% de los alquileres fuera del control de Hacienda. En el lado opuesto se sitúan Galicia, Castilla y León y Aragón, que registran las tasas de arrendamientos en negro más bajas de España: 25%, 23,1% y 21,2%, respectivamente.

Datos dispares entre Hacienda y Gestha

La única guía oficial sobre los alquileres son los datos oficiales que publica Hacienda respecto a los ingresos íntegros de capital inmobiliario. Pero no coinciden con las estimaciones de Gestha. A modo de ejemplo, en Andalucía existen un total de 251.464 viviendas alquiladas de forma legal en la estadística del fisco, mientras que el colectivo sindical apunta 302.837.

Esta disparidad de datos pone en evidencia la falta de un criterio común que arroje luz sobre esta actividad opaca para poder combatirla con eficacia y de forma unitaria entre todos los actores involucrados.

¿Qué hace Hacienda?

Desde la Agencia Tributaria española (AEAT) explican las medidas que se toman para luchar contra el fraude en el arrendamiento de viviendas. 

La AEAT ha complementado las visitas presenciales con la obtención de más información que reciben de terceros (como el recibo de la luz) y con un incipiente análisis, todavía manual, de las ofertas en internet de alquileres (plataformas de intermediación, inmobiliarias, plataformas de anuncios…).

Recientemente, se ha sumado la utilización de herramientas informáticas desarrolladas por el propio fisco que están permitiendo ordenar y sistematizar la información en internet, de manera que el funcionario tiene a su disposición una información más completa y perfeccionada de cara a realizar mayores comprobaciones.

En definitiva, el 'rastro' on line que los propietarios dejan sobre sus actividades y pisos en alquiler podría ser una manera muy efectiva de luchar contra un fraude, que si bien se va reduciendo, sigue presentando cifras muy elevadas.