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Imagen de la finca Son Galcerán de Mallorca, la propiedad objeto del conflicto judicial que debe capear Manuel March / CG

Los March, a las puertas de los tribunales por la venta de su macromansión en Mallorca

Manuel March vendió una finca histórica donde llegó a hospedarse la emperatriz Sissí en dos ocasiones, hecho que le ha propiciado una demanda judicial

5 min

Manuel March, nieto del fundador de la Banca March, está a las puertas de los tribunales por la polémica venta de la macromansión familiar de Mallorca. La finca Son Galcerán es una propiedad histórica ubicada en las afueras de Valldemossa que en su día fue propiedad del archiduque Luis Salvador de Austria y donde llegó a hospedarse la emperatriz Sissí.

La importancia del activo llevó a que se vendiera por 20,5 millones de euros a principios de año. Con todo, March la habrían enajenado en dos ocasiones, hecho que le ha propiciado la demanda judicial que ha sido admitida a trámite.

Primera compraventa

La colocación al mercado se inició en 2019. Se escogió a una inmobiliaria de lujo y se puso un precio de partida de 7,5 millones. El interés que despertó propició que se superase esa cantidad, aunque las ofertas tardaron en concretarse. No fue hasta octubre de 2021 cuando March acordó con Son Galcerán SL la compraventa por ocho millones, de los que recibió 400.000 euros en el momento de la firma de la declaración de intenciones.

Esta firma es propiedad de un fondo de Luxemburgo, hecho que protegía la verdadera propiedad de los compradores, y el contrato privado entre las partes no se rubricó hasta mediados de diciembre de ese ejercicio. En el documento, que ha salido a la luz con la demanda, se establecía el pago de otros dos millones y se fijaban los términos en que la familia abandonaría la finca.

Segunda compraventa

Ha trascendido que Manuel March y su conyugue, Juan José Jara, se comprometieron a dejar la marcomansión para que los futuros propietarios pudieran iniciar las obras de reacondicionamiento que consideraban necesarias. Además, se fijó el 2 de febrero de 2022 como la fecha en que se firmaría la operación ante notario y se pagarían los 5,6 millones restantes.

Con todo, esta firma nunca llegó a producirse. Los March vendieron poco después la misma propiedad a otro grupo, Vagalam Sarl, radicado en Suiza por los 10,5 millones de euros.

Demanda admitida a trámite

Los luxemburgueses han presentado una demanda en un juzgado de Madrid que ha sido admitida a trámite por la operación. Exige a los banqueros el retorno de los 2,4 millones de euros más intereses y una indemnización de otros 300.000 euros, tal y como estaba estipulado en el contrato privado firmado en diciembre.

Alegan que el pago de los 2,4 millones demuestra que, por su parte, sí se cumplió con lo pactado. Señala a Manuel March como culpable de la situación actual, ya que en febrero de 2022 no se pudo firmar la compraventa porque su conyugue no se presentó en la notaría. Días después, el representante legal del fondo intentó fijar una nueva fecha pero recibió una respuesta sorprendente del asesor financiero de la familia, Juan Esquer.

Comunicados entre las partes

Según la demanda, este les comunicó que había un nuevo comprador que ofrecía 10,5 millones por Son Galcerán y que tendrían que igualar esa oferta para adquirir la propiedad. Además, el 21 de febrero comunicó a los luxemburgueses que consideraban que el contrato privado se encontraba “resuelto de pleno derecho, sin que ninguna de las partes pudiera reclamar nada más a la otra”.

Fue en ese momento cuando los March recibieron la primera notificación, mediante conducto notarial, de su intención de litigar. Los afectados aseguran que se ha producido un incumplimiento “flagrante” de varias cláusulas del contrato de compraventa que les dan el derecho de recibir una compensación económica. La justicia tiene la última palabra.