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Ada Colau en una imagen de archivo.

Malestar en el sector turístico por la lentitud de Colau con la moratoria de los hoteles

La alcaldesa de Barcelona aplaza hasta después de Reyes la decisión sobre qué hacer con las nuevas licencias

Redacción
3 min
Malestar. Esta es la sensación en parte del sector turístico de Barcelona por la lentitud del equipo de gobierno municipal de Ada Colau para trazar la nueva regulación de alojamientos para visitantes. La alcaldesa prometió levantar la suspensión total que rige en la ciudad en marzo de 2016, pero ha fijado para después de Reyes una sesión de participación en la que tomarán parte representantes de la industria.

“El viernes se celebró el primer taller de diagnóstico en el que se presentaron las conclusiones de encuestas al sector. Pero, con sorpresa, vemos cómo no podremos dar el feedback hasta después del 6 de enero, Día de Reyes”, ha indicado un portavoz de una agrupación de hosteleros a Crónica Global.

Plan especial

Las sesiones darán a luz un plan especial para regular la apertura de nuevos hostales y hoteles en la ciudad. La alcaldesa congeló las licencias el pasado 1 de julio, alegando saturación. Ante la indignación del sector, que genera un 12% del PIB directo de Barcelona, la alcaldesa anunció que no prorrogaría la medida, sustituyéndola por un plan especial para regular las aperturas.

“No llegaremos a marzo. Y si lo hacemos, es porque el ayuntamiento ya está redactando el plan y los talleres son cosméticos: un elemento más”, explica la misma fuente, que asistió a la reunión del viernes.

Cambio de rumbo

Lo que subyace es el debate sobre cuántos hoteles caben en la ciudad. El anterior alcalde, Xavier Trias (CiU), puso las bases de un Pacto para el Turismo Responsable y Sostenible. Colau lo minimiza y redactará un plan desde cero, con, cree el sector, más peso de las asociaciones de vecinos. Muchas de éstas se oponen a más turismo.

El viernes, la concejal de Urbanismo Janet Sanz declaró que las entrevistas con las gentes del sector “han sido una escucha activa para saber que cuáles son las divergencias y cuáles los elementos comunes para desarrollar una propuesta final que beneficie a la ciudad”. La edil recordó que el consistorio busca poner fin a “a una situación insostenible en la que la presión turística priorizaba la vida de los vecinos”.