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A pesar de que la Generalitat minimiza el efecto de la fuga de empresas, Cataluña provoca que la inversión externa en España crezca poco  / EFE

Malestar empresarial por el intento del Govern de minimizar la fuga de empresas

La consejera Àngels Chacón afirma que sólo han salido de Cataluña 2.501 compañías, aunque reconoce que sus ganancias agregadas equivalen al 43% del PIB

20.09.2018 00:00 h.
7 min

El Govern ha presentado este miércoles un informe que ha sentado como un jarro de agua fría entre el empresariado catalán. Más que por su contenido, porque consideran que implica avivar un incendio que generó casi un trauma entre los ejecutivos: la fuga de empresas que se inició en el momento de mayor tensión del procés. Ha generado un gran malestar que se hayan intentado reducir a la mínima expresión los efectos negativos de esta realidad y que se haya puesto de nuevo en el foco mediático.

De entrada, desde las principales patronales catalanas muestran su incredulidad con las cifras que intenta divulgar la Generalitat. La consejera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón, aseguró en una rueda de prensa que sólo se han tomado “2.501 decisiones empresariales para trasladar sedes sociales de Cataluña a otras comunidades” desde el octubre de 2017 al 31 de julio de 2018. Además de remarcar que se ganaba en creación de empresas en el cómputo anual de 2017 a pesar la pérdida de 1.185 corporaciones en los dos últimos meses.

Cifras registrales

Este balance se queda muy lejos de las cifras de los Registros Mercantiles, que alcanzan las 5.200 corporaciones. Los empresarios recuerdan que este dato es público y que se puede consultar en los balances trimestrales que el colegio sectorial divulga. Recuerdan que se trata de una fuente objetiva ya que se limita a reflejar los cambios de domicilio social que ha gestionado.

Sólo en el periodo de abril a junio, la estadística registral muestra la salida de 536 compañías que llevaron a un saldo negativo en pérdida de sedes sociales de 422 corporaciones. Ello, medio año después de que se proclamase la independencia de forma simbólica en el Parlament, el momento álgido del conflicto político en Cataluña en el que se llegó a amagar con el corralito desde los sectores más radicales del independentismo.

Pérdida de 100.000 millones de facturación

Chacón justificó la incongruencia entre las cifras oficiales y las propias porque la Generalitat había agrupado los grupos empresariales con varias filiales. Explicó que en este caso sólo se computaba como una compañía, aunque se mantiene la divergencia de cálculo incluso sin la excepción. La consejera ha defendido ante los medios que si se contabilizan los CIFs, sólo se han perdido 3.700 empresas en este periodo.

El dato que ha desatado un terremoto en el sector es uno que no está incluido en el power point de 12 páginas que concluye el trabajo sobre la movilidad empresarial derivada del procés. Chacón ha reconocido en la rueda de prensa que la facturación agregada de estas 2.501 “decisiones empresariales” alcanza los 100.000 millones de euros. Cifra que equivale al 43% del PIB catalán.

Relevancia económica de las salidas

“Es ridículo que diga que sólo se han perdido el 0,59% del tejido empresarial catalán sin valorar su dimensión ni su relevancia económica”, lamentan desde Foment del Treball. Señalan que de todos los datos que la consejera ha puesto sobre la mesa, el más objetivo para hacerse una idea del impacto real de la fuga de empresas, incluso con la visión a la baja, es el de las ganancias de las compañías.

Otras fuentes de la organización apuntan a que debatir de nuevo sobre la fuga de empresas “es reconocer que ya existe un problema”, aunque se intente decir que los efectos han sido limitados. También lamentan que el Gobierno catalán haya cerrado la puerta a impulsar medidas que estimulen la movilidad en sentido contrario.

Reclamación de estabilidad política

Explican que la mayor es la estabilidad política, aunque también hay otras cuestiones que apuntan como revisar la fiscalidad catalana. Cabe tener en cuenta que una de las reivindicaciones más repetidas por el empresariado catalán es la de acabar con impuestos como el de transmisiones patrimoniales que consideran que hace el territorio menos competitivo respecto a otras autonomías.

Desde Pimec se limitan a referenciarse al documento que la junta directiva ha pactado esta semana en el que demanda diálogo y acuerdo, además de reivindicar que la resolución del conflicto político en Cataluña pasa por el derecho a decidir. Las fuentes de la patronal consultadas apuntan a que esta petición es contraria al intercambio de reproches que también ha existido sobre la culpabilidad de la fuga de empresas y en hacer ver que los efectos en el empresariado han sido mínimos.

Culpabilizar al ‘decreto De Guindos’

Chacón ha eludido en todo momento hacer autocrítica y ha responsabilizado al decreto que aprobó el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, para facilitar la movilidad empresarial mediante un acuerdo del consejo de administración. “Menospreció el derecho de los accionistas de la compañía”, explicó durante la comparecencia. Aunque también aseguró que el 80% de las empresas fugadas eran pymes o microempresas, por lo que no disponen de estos órganos.

Los empresarios aseguran que en el momento político actual lo que se debe hacer es “coser” e impulsar el acercamiento entre Barcelona y Madrid. Explican que iniciativas como la que ha impulsado la consejera de Empresa este miércoles sólo parecen responder al mandato de mantener el pulso en las reivindicaciones secesionistas. Según su punto de vista, esto va en contra de sus demandas de estabilidad y, al final, perjudica más que ayuda al tejido empresarial catalán. 

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