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Matías Carnero (segundo por la derecha), presidente del comité de empresa de Seat y de UGT, y Rafael Guerrero (segundo por la izquierda), su homólogo en CCOO en una imagen de archivo en Martorell.

Los trabajadores de Seat piden condicionar a las subcontratas

El comité de empresa y la dirección del grupo empiezan a negociar las condiciones del próximo convenio colectivo con la petición de ampliar producción sobre la mesa

Cristina Farrés (enviada especial Ginebra)
2 min

Dirección y comité de empresa de Seat han abierto el melón para renovar el convenio colectivo que afecta a los más de 1.400 trabajadores de la automovilística. La negociación se plantea tranquila, se puede prolongar durante tres años, para terminar con un documento que fije las reglas de laborales de la compañía para los próximos cinco años.

Además de abordar cuestiones cómo la flexibilidad laboral o las fórmulas para revisar la retribución de la plantilla, los sindicatos han puesto sobre la mesa una medida innovadora en políticas laborales en el país: fijar condiciones a las subcontratas.

Partir del convenio del metal

"Queremos que todas las empresas que quieren dar servicio a la compañía deban partir del convenio del metal", manifestó el presidente del comité de empresa de la automovilística, Matías Carnero (UGT). La oferta ya está encima de la mesa de la dirección y, aunque no hay respuesta formal ni se espera en breve, formará parte de la negociación.

El objetivo de los sindicatos es evitar conflictos laborales con los proveedores de la compañía. Carnero y su homólogo en CCOO, Rafael Guerrero, explican que en los últimos años han detectado cómo en las subcontrataciones de segundo nivel proliferan las empresas que se referencian con convenios colectivos de otros sectores con retribuciones por debajo de las de metal. Consideran que se trata casi de una competencia desleal, ya que obligan al resto de grupos a rebajar las condiciones laborales de sus trabajadores.

Más producción en Martorell

La opción de UGT y CCOO es que todas aseguren unas condiciones laborales básicas y que "se equiparen por servicios", señaló Carnero.

La negociación del convenio colectivo tiene lugar de forma paralela a la demanda de los sindicatos de Seat de ampliar la producción de la planta de Martorell. La plantilla teme que se pierdan empleos en 2018, cuándo se deje de fabricar el Audi Q3 y se inicie el modelo A1, con menos tiempo de ensamblaje.