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Imagen de archivo de la línea de producción de la pick-up de Nissan en la factoría de Zona Franca de Barcelona / CG

Los trabajadores de Nissan en Cataluña reclaman garantías sobre el futuro de la factoría

Unas declaraciones del vicepresidente de fabricación de Europa, Colin Lawther, encienden las alarmas del comité de empresa y obligan a la dirección del centro a matizarlas

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El comité de empresa de Nissan en Cataluña ha solicitado una reunión de urgencia con la dirección de la factoría para reclamar que el grupo cumpla “los compromisos industriales asumidos tanto en los modelos adjudicados como en el volumen de producción acordados”, según indica la sección de CCOO.

El origen de la polémica se encuentra en unas declaraciones del vicepresidente de fabricación del grupo en Europa, Colin Lawther, sobre retrasos en el inicio de la producción de la furgoneta pick-up para Renault y el presunto cese de producción del modelo Pulsar en la fábrica de Zona Franca (Barcelona). El ejecutivo habló en un acto de celebración del décimo aniversario del acuerdo entre la automovilística japonesa y la ciudad de San Petersburgo (Rusia).

Declaraciones matizadas

Nissan España matizó tas la polémica las declaraciones. Los portavoces de la compañía negaron el retraso y recordaron que, oficialmente, no se ha decretado ninguna fecha para empezar a fabricar este vehículo. Serán Renault y Daimier, propiedad de Mercedes-Benz, las que darán a conocer sus calendarios cuando se acerque la fecha, añaden los mismos interlocutores.

El encargo está sobre la mesa desde mediados de 2014 y se preveía que las primera pick-up de estos grupos entraran en la línea de producción el próximo año. El grupo francés y el alemán usarán la misma base del vehículo de Nissan, que ya está en producción, pero con acabados distintos. 

Creación de empleo temporal

El proyecto está vinculado a la creación de 1.000 empleos temporales que entrarán en la factoría de la Zona Franca a medida que avance la producción. Los portavoces de Nissan indican que el plan de contratación se mantiene según lo previsto.

Algo parecido ocurre en el caso del Pulsar. La fabricación seguirá sin cambios y el cese al que apuntó Lawther no está en los planes actuales de la división. “Anunciar el fin de la producción ahora sería un suicidio para el modelo”, indicó el secretario general de la sección de CCOO Intercentros, Miguel Ángel Boiza.

Problema de eficiencia

El sindicato, en minoría en el comité de empresa, señaló que si realmente se deja de fabricar existirá un problema con los 330 trabajadores de Nissan en la Zona Franca. La producción de Pulsar ocupa casi la totalidad de la una de las dos líneas de ensamblaje, que comparte con la furgoneta NV200. Con todo, las 30.000 unidades del vehículo son insuficientes, según los trabajadores, para mantenerla en marcha y se requeriría un nuevo modelo para mantener el nivel de producción.

La reunión con la dirección aún no tiene fecha, pero esperan arrancar en ese encuentro el compromiso de que los planes vigentes no se modificarán.