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El centro del 22@ de Barcelona de Alstom es la sede especializada en eólica, la división de Wind, donde se ejecutarán 110 despidos.

Los sindicatos de Alstom quieren arrancar garantías de futuro a General Electric

Empieza la negociación laboral en Cataluña, en la que además de reducir la afectación y mejorar las condiciones de despidos, los trabajadores buscan retener el talento

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General Electric y los sindicatos del headquarter de Alstom Wind, situado en el 22@ de Barcelona, y los representantes de los trabajadores de Alstom Hydro España, el centro de Cornellà del Llobregat (Barcelona), han arrancado esta semana la negociación laboral en el país derivada de una de las grandes operaciones empresariales de los últimos tiempos, la compra del negocio energético de la multinacional francesa por el gigante de EEUU. El principal objetivo de los sindicatos será arrancar a los estadounidenses compromisos de futuro para los trabajadores que se subroguen.

Temen que a medio plazo los nuevos propietarios del grupo planteen más integraciones de centros que comporten la retirada, o la práctica desaparición de la actividad en España. Los afectados recuerdan que la mayoría de ocupados en el 22@ y de buena parte de los trabajadores de Hydro son empleados cualificados que hasta la fecha se encargaban de la innovación más experimental en Alstom.

Responsables del I D

Usarán esta credencial para poner en valor el trabajo que han emprendido en los últimos años. Entre ellos, desarrollar la tecnología necesaria para llevar torres eólicas en el mar (instalaciones offshore) o diseñar nuevas turbinas más eficientes, una responsabilidad que ejecutó el equipo de Cornellà que ahora se quiere trasladar parcialmente a Bilbao.

Consideran que General Electric no cuenta con este perfil de profesionales en su compañía, por lo que podrían ganar valor al desplegar su negocio en Europa. Los sindicatos que están sentados en las dos mesas de negociación --cada rama de actividad mantiene su propio órgano de diálogo-- aseguran que sería clave para abrir nuevos mercados.

¿Reestructuración política?

La principal crítica del proceso es la presunta dejadez del gigante estadounidense a la hora de preparar con cara y ojos la reestructuración a nivel europeo. Los sindicatos españoles denuncian que no ha habido un estudio real de lo que se trabaja en cada uno de los centros, por lo que la afectación responde más a cuestiones políticas que productivas.

Entre otras cuestiones, ponen como ejemplo la reducción de los puestos de trabajo que se deberán amortizar en el 22@. Se ha pasado de 230 a 110 personas con una carambola que se ha detallado en el primer día de negociación: para evitar reconocer que se había cometido un error, los representantes de General Electric afirmaron que se destruyen los mismos empleos pero que se crean automáticamente nuevos puestos de trabajo que serán cubiertos con parte de los afectados, indican fuentes del comité de empresa.

Mejorar las condiciones de salida

A lo largo del próximo mes, el tiempo máximo que dura el periodo de consultas en un expediente de regulación de empleo (ERE) si no hay conflicto laboral, se intentará ir un paso más allá en la rebaja que fue anunciada a nivel continental.

Asimismo, también se luchará para mejorar las condiciones de salida de los 380 trabajadores de Alstom en España que perderán el empleo tras el desembarco de General Electric en el grupo. La multinacional ha tomado como referencia la reforma laboral, por lo que se intentará mejorar las indemnizaciones de 20 días por año de antigüedad.

La próxima reunión de las mesas de negociación en Cataluña tendrá lugar el 18 de mayo, un día antes de la manifestación del grupo convocada en Madrid. Será la primera huelga de los trabajadores de Alstom que pasarán a General Electric en España.