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Jordi Cinca, ministro de Finanzas de Andorra en una imagen de archivo, y varias monedas de dos euros del Principado.

Los distribuidores de euros tienen 10 días para frenar el mercado negro en Andorra

Las numismáticas avisan de que los clientes se empiezan a cansar de la picaresca permitida en el Principado y prosiguen con su denuncia de las malas prácticas permitidas ante la Comisión

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Los distribuidores internacionales de euros han intensificado sus movilizaciones para denunciar la picaresca que existe alrededor de las emisiones de euros andorranos, permitidas desde el Gobierno del Principado, según la plataforma Coin Collectors & Professionals Outraged by Andorra (CCPOA), que agrupa a más de 100 coleccionistas profesionales y numismáticas. El próximo 18 de julio se lanzará al mercado una nueva remesa de monedas de las emisiones previstas en 2015 y con la presión se busca algún cambio de tercio por parte del Ejecutivo.

Es el ministro de Finanzas, el polémico Jordi Cinca, el encargado de fiscalizar las buenas practicas y limitar la proliferación de un mercado negro que alcanza los tres millones en transacciones opacas, señalan los implicados. A lo largo del último año ha mantenido un encuentro formal y varios informales con los representantes de casas de intercambio de monedas de toda Europa que le han hecho llegar varias demandas, pero todas han acabado en saco roto.

Denuncia de nuevas licencias

Por ello, los numismáticos han decidido pasar a la acción. Denuncian que el Gobierno andorrano ha dado licencias para operar en el sector a gente que no es profesional, además de dejar vía libre a los intercambios entre particulares del todo desproporcionados. Incluso han llevado a uno de ellos ante los tribunales, una inmobiliaria que recibió el visto bueno de vender monedas y que recibió una asignación de Andorra Mint, el servicio de emisiones del Principado adscrito al ministerio de Cinca.

Al ser un operador legal, tiene preferencia para recibir euros del Principado, piezas limitadas por las que se pagan grandes plusvalías en el mercado. En ese establecimiento las casas de intercambio internacionales comprobaron que se vendían los estuches de monedas de dos euros a 25. El precio de mercado es de 12,5, por lo que consideran que se trata de una especulación de la que el Gobierno de Andorra es consciente, permite y alienta con licencias que denominan oportunistas.

No es un caso aislado, ya que han detectado otros cuatro parecidos en los que se llegan a vender incluso lotes enteros de euros solo con el comprobante de la asignación. Una práctica prohibida en otras plazas.

Denuncia en la Comisión Europea

El fracaso de la vía del diálogo para conseguir una regulación ha propiciado que la única vía que les quede es la de retomar la denuncia ante la Comisión Europea. El Principado se juega acabar como Mónaco, con una sanción y las emisiones controladas, para evitar que estar prácticas vayan a más. Hay siete casas numismáticas que se han unido para dar forma a la demanda, aunque reconocen que se trata de un proceso complejo que se toman con calma.

En cuanto a los coleccionistas, señalan que se empiezan a cansar de que se les exijan plusvalías del 100% para poder adquirir euros andorranos, por lo que el interés podría bajar en los próximos meses.