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Imagen de archivo de la sede central de Abengoa, situada en Sevilla.

Los cinco valores más calientes de la bolsa española

Necesidades de financiación, problemas para desarollar el negocio principal, incluso el peligro de ser 'opadas' por otra campañía sitúan ciertas compañías cotizadas en una zona de riesgo

Ignacio Recio
5 min

Problemas en desarrollar sus líneas de negocio, necesidad de financiarse, o incluso la posibilidad de ser opados por otras empresas más fuertes son algunos de los efectos que están llevando a algunas cotizadas en la renta variable española a una situación ciertamente peligrosa para los inversores.

Y que en buena medida están siendo responsables que el índice selectivo nacional, el Ibex 35, durante los casi seis primeros meses del año esté teniendo una evolución más negativa que el resto de las bolsas. Con un recorte cercano al 5%, y por debajo de otras plazas financieras de su entorno, como el Dax Xetra (- 3%), CAC 40 (- 2%) o FTSE 100, que se mantiene ligeramente con beneficios en este período, con una revalorización anual del 1%.

Uno de los valores que mejor está reflejando este escenario, coincidiendo con sus últimos movimientos en la renta variable, es Banco Popular. En lo que lleva de ejercicio sus acciones se han depreciado un 55%, liderando las pérdidas en el selectivo español. El último detonante para desarrollar esta escalada bajista no ha sido otro factor que el anuncio por parte del grupo bancario de una ampliación de capital por valor de 2.505 millones de euros.

La noticia no ha sido bien recibida por los inversores, y sus títulos han llegado a desplomarse en algo más del 30% en una misma sesión bursátil.

El sector bancario en revisión 

Como consecuencia de esta situación, la agencia de calificación Fitch ha decidido mantener el rating del banco en BB-, tras anunciar su ampliación de capital, aunque matizando que podrá rebajarse la nota si se produce cualquier incidencia negativa sobre su línea de negocio, especialmente vinculada a su financiación. Aunque no a estos niveles, hay cierta preocupación en el sector bancario sobre las cuentas de resultados de sus integrantes. Y que ha llevado al índice financiero de la bolsa española a tener un peor comportamiento que el resto de los valores. No en vano, durante 2016 dobla las pérdidas con respecto al Ibex 35, con un retroceso del 8%.

El tablero del accionariado

Pero si hay un grupo empresarial que está acaparando gran parte de la atención de los inversores durante los últimos meses ése es FCC. La constructora está a expensas que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) autorice la oferta pública de adquisición de acciones (OPA), que uno de sus principales accionistas (el magnate mexicano Carlos Slim) ha lanzado sobre la totalidad de la empresa. Y que tiene como finalidad el control sobre el grupo empresarial, que de momento es cercano al 33%.

Mientras que la situación no se aclare definitivamente, seguirá siendo uno de los focos que aporten poca estabilidad a la consolidación de su precio. A pesar de todo, su evolución este año en los mercados de renta variable está siendo positiva, apreciándose en torno al 8%, como respuesta de los inversores a que sus problemas se puedan solucionar durante los próximos meses.

No es la única constructora con problemas, ya que OHL ha reducido su beneficio neto durante el primer trimestre del año en casi un 50%, con respecto al mismo período del año pasado. Estos resultados se han trasladado al pago por dividendo, que por segundo año consecutivo se ha reducido. Pasando de un abono bruto en 2015 de 0,351 euros por acción a 0,282 que presenta actualmente. Significa una reducción del 10%, pero que aun así está generando un rendimiento anual del 5,36%, uno de los más elevados del Mercado Continuo.

A vueltas con el concurso de acreedores

Otro reducido grupo de empresas cotizadas están sufriendo los rigores del concurso de acreedores hasta perder una parte muy importante en el precio de sus acciones, reduciendo su valor a la mitad en algunos casos. Es el caso concreto de Abengoa, que está inmersa en un proceso para llegar a un acuerdo con sus deudores, y de esta manera sortear un inminente concurso de acreedores. Los precios de sus acciones han perdido prácticamente su valor durante los últimos doce meses. Hasta el punto que se ha dejado por el camino un 95% de su valor para cotizar en estos  momentos a 0,191 euros.

Amper es otra de las compañías que está atravesando por estas vicisitudes empresariales. Ha necesitado varias ampliaciones de capital para intentar salir del proceso de concurso de acreedores. Factor que le ha llevado a dejarse en torno al 85% durante el último ejercicio, pasando en breve espacio de tiempo de 0,75 a 0,12 euros la acción.