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Vista del Hotel Palace Barcelona, uno de los hoteles de cinco estrellas gran lujo de Barcelona / CG

Lío y despidos en el Hotel Palace Barcelona

El hotel de cinco estrellas gran lujo echa al jefe de restauración por 'colonizar' el departamento con amigos y descuadrar el presupuesto

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Lío y despidos en el Hotel Palace Barcelona. El hotel cinco estrellas gran lujo de Barcelona, que en el pasado mantuvo la vitola de ser el único Ritz de la ciudad, ha echado a su jefe de restauración tras colonizar el departamento con personal amigo. La decisión supone un nuevo mazazo en el terreno gastronómico para el alojamiento tras la fuga del restaurante Michelín Caelis, de Romain Fornell, al hotel Ohla de la Vía Laietana en 2016.

Según han explicado voces del sector de la restauración en Barcelona, la propiedad del Hotel Palace ha decidido prescindir de los servicios de Manel Rodríguez Aguilera, director de restauración del establecimiento y que apenas llevaba un año y nueve meses en su puesto. Llegó procedente del antiguo hotel Princesa Sofía, ahora Sofía, para cubrir la marcha de Fornell.

Fuera de presupuesto

Tras menos de dos años en el cargo, la propiedad del alojamiento, que continúa en manos del magnate argelino Ali Haddad, ha prescindido de los servicios de Rodríguez. La decisión se produce, además, en plena restructuración. El hotel incorporó a Jean-Marie Le Gall como nuevo gerente del establecimiento en enero. El entonces director, Jaume Donjó, pasó a ejercer otras funciones. 

"Le Gall y la propiedad han querido imprimir su propio estilo al establecimiento. Lo primero que miraron fue la restauración. Y vieron dos cosas. Uno, que el director del área había trufado el departamento de gente que conocía, cuando al llegar había echado a cuatro personas y rescindido una decena de contratos. Y dos, que el presupuesto descuadraba. Por ello, Rodríguez saldrá", han explicado las mismas fuentes.

A toda máquina

La marcha del responsable de food&beverage del hotel, uno de los pocos cinco estrellas gran lujo de Barcelona, deja desatendida el área gastronómica del Palace. Ello incluye el Winter Garden de la reformada terraza del alojamiento exclusivo, L'Éclair, en la planta noble, y los dos salones que el establecimiento utiliza para eventos privados. En uno de ellos se encontraba antes Caelis, de Fornell.

Ello no significa que el icónico alojamiento no funcione. "Ha pasado lo peor. En 2017 se vivió un año aciago por los atentados yihadistas y el procés independentista, pero para toda la hotelería de Barcelona. Ahora, el Hotel Palace tira y consigue cuadrar presupuesto, lo que no todos pueden decir en la capital catalana. Es una alegría que vuelva a funcionar, ya que se trata de uno de los buques insignia de la ciudad", han remachado las mismas fuentes.