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Imagen de una gasolinera en España, donde el carburante ha subido un 10% en los últimos seis meses.

Las mejores tarjetas para ahorrar en gasolina este verano

Con la gasolina un 10% más cara que hace seis meses, algunos plásticos ofrecen interesantes bonificaciones

Ignacio Recio
6 min

Llega la época del año en donde se producen más desplazamientos por las carreteras españolas. Se tratan de las vacaciones de verano, en las que muchas personas acuden a sus lugares de destino para pasar unos días de merecido descanso junto a amigos y familiares. Y que tiene en el precio de la gasolina su mayor enemigo para ajustar el presupuesto de estos viajes. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares 2015 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto medio por hogar en combustibles representa el 4,8% de todo el presupuesto, que es exactamente 27.038 euros. Lo que llevaría a un desembolso cercano a 1.300 euros anuales.

Este año, el precio de la gasolina ha ido escalando posiciones progresivamente desde su inicio, hasta situarse actualmente en torno a 1,18 euros el litro. El valor medio durante este período ha sido de 1,15 euros, con un mínimo de 1,08 en febrero y un máximo de 1,20 euros que alcanzó en mayo. En la práctica quiere decir que repostar el depósito del coche cuesta casi un 10% más caro que a comienzos de 2016. Uno de los factores que han impulsado esta leve escalada de los precios ha sido el repunte en el precio del crudo. Ha pasado de cotizar en los mercados financieros 30 dólares el barril a 50 en los que se ha establecido su precio en la actualidad.

La gasolina un 10% más cara que hace seis meses

Se trata de un ligero contratiempo para los miles y miles de personas que van a desplazarse durante los próximos días por las carreteras españolas. Pero que puede ser contrarrestado a través de la utilización de ciertas tarjetas que bonifican la factura del pago de esta energía cada vez que acuden a las gasolineras. No ofrecen descuentos espectaculares, pero al menos permiten ahorrar entre el 1% y 4% cada vez que se realiza la operación. Para un suministro de 10 litros, y con el precio actual del combustible, puede obtenerse una bonificación de hasta 4,5 euros aproximadamente en la estación de servicio.

No se limitan únicamente al consumo de este combustible, sino que están abiertas a otros servicios vinculados a este medio de transporte. Entre ellos, productos en sus tiendas, lubricantes o lavados en las estaciones de servicios, que incrementan sus bonificaciones hasta el 5%, en función de la tarjeta utilizada. Además, se trata de plásticos en la modalidad de crédito que no disponen de otros gastos adicionales: son gratuitos habitualmente y no conllevan comisiones en sus operaciones, ni por su gestión o mantenimiento.

Se trata de tarjetas de crédito completamente convencionales, que aparte de generar esta prestación a los conductores, les da derecho a utilizarlas para otra clase de operaciones. Desde la retirada de efectivo desde todos los cajeros automáticos, hasta pagar las facturas de restaurantes, establecimientos comerciales, y la reserva de cualquier producto turístico (alojamientos, vuelos, paquetes turísticos, etc.). Sin apenas diferencias con respecto a otros modelos de plásticos, con la sola inclusión de esta característica.   

Más ahorro en los desplazamientos

Pagar el carburante con descuento es una de las estrategias ofrecidas por estas tarjetas. Y que en cualquier caso, pueden servir para limitar la subida de los combustibles durante el año. Son varios los formatos que aportan esta singularidad a sus titulares, manteniendo unas constantes comerciales similares entre todas ellas. Pero no solamente generan esta prestación, sino que aportan otros servicios adicionales de gran utilidad para los viajes: líneas de crédito permanente, pagos aplazados, y otra serie de rebajas con su utilización.

Desde este planteamiento general, la tarjeta de crédito Repsol más BBVA es una alternativa para abaratar este gasto. Contempla descuentos de hasta 7 céntimos por litro al repostar en determinadas estaciones de servicio. La oferta está complementada con un 5% de bonificación en otros servicios para este medio de transporte privado (tiendas, lubricantes, lavado de coche…). Además proporciona a sus titulares una línea de crédito de hasta 9.000 euros, siendo gratuita durante el primer año.

La tarjeta Repsol Máxima de Banco Sabadell es otro medio de pago que incluye este servicio a los conductores. En este caso proporciona un descuento del 2% en gasolina y diésel, y 5% en tiendas y limpieza del coche en las principales estaciones de servicio. Es gratuita, y no conlleva ningún tipo de comisión. Abanca, por medio de su tarjeta de crédito VISA Clip, eleva su bonificación hasta el 4% aunque imponiendo unos límites en su uso: 600 euros por mes y cliente, y que en ningún caso podrá excederse.

Bankia es otra de las entidades financieras que ha decidido aplicar esta estrategia a sus principales tarjetas de crédito. Su uso genera directamente un ahorro del 2%, no solamente para repostar combustible, sino en otras operaciones habituales para el mantenimiento del vehículo. Esta propuesta está confeccionada sin límite del importe, para que el ahorro pueda incrementarse durante el verano.

En formato contactless

La VISA Oro de ING Direct ayuda a contener los gastos de estos viajes dentro del presupuesto doméstico. Con una devolución del 3% en todas las operaciones realizadas en las estaciones de servicios repartidas por la geografía española. Se trata de un plástico que es gratuito, tanto en su emisión como en su mantenimiento, y que es presentado ante sus usuarios bajo tecnología contactless. Es decir, sin contacto físico, ya que permite realizar compras tan solo acercando la tarjeta al terminal de venta de las gasolineras para agilizar el proceso.