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David Cameron (D) ha puesto en marcha un referéndum que le podría salir mal si su compañero de partido y alcalde de Londres, Boris Johnson, arrastra a los británicos votar contra la UE.

Las incertidumbres impiden el despegue de la bolsa

China es la principal incógnita en el ámbito económico, pero las demás son estrictamente políticas y electorales

Ignacio Crespo
6 min

Este año no será nada cómodo para las bolsas porque la inestabilidad de los mercados volverá a ser el denominador común. Una serie de acontecimientos, sin que falten los electorales, marcará el rumbo de los principales índices bursátiles. No solamente en España, sino en todo el mundo. Mientras no se despejen estas incertidumbres las compras no volverán con fuerza a los parqués.

En los dos primeros meses del año, todos los índices europeos se mueven con pérdidas, que oscilan entre el 7% del CAC 40 francés, al 12% que se deja el Ibex 35. Mientras, al otro lado del Atlántico, la bolsa norteamericana lo está haciendo algo mejor que la europea, al depreciarse el Dow Jones solamente un 4%.

Economía y política

No obstante, de cara al resto del año, la evolución de las principales plazas bursátiles estará condicionada por unas fechas muy especiales en el calendario, en las que se desarrollaran varios hechos relevantes que serán decisivos. Desde la pérdida de fuerza de la economía china a la posible salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Y en medio de todo ello, año electoral en Estados Unidos.

El gigante asiático volverá a ser el foco de atención de las bolsas de todo el mundo. No en vano, las dudas sobre la evolución de su economía han estado en el eje de las recientes correcciones de los mercados financieros. Temen que pueda generarse un aterrizaje brusco en su economía en vez de una desaceleración ordenada. Será, por tanto, una cruz que habrá que anotar en el calendario de los inversores para este año.

Teniendo como punto de referencia el dato sobre el crecimiento, que durante 2015 sólo fue del 6,9%, según los datos proporcionados por la Oficina Nacional de Estadísticas (NSB) y después que en los últimos dos años se produjese un crecimiento más bajo en su actividad económica. Cualquier cifra, a partir de ahora, que agudice este ritmo será interpretado por los mercados como una señal inequívoca de que el pinchazo económico es toda una realidad.

Acoso al euro por dos frentes  

Este año también estará marcado por el ataque que puede sufrir la moneda europea, y hasta por la viabilidad del proyecto comunitario. El principal, y más importante, se desarrollará el 23 de junio, fecha en que se celebrará un referéndum para que los ciudadanos británicos decidan si desean o no permanecer como miembros de la Unión Europea. La posibilidad que Gran Bretaña salga de la Unión Europea estará presente en los mercados a través del Brexit. Será uno de los impedimentos para que las bolsas del viejo continente consigan escalar posiciones en sus cotizaciones.

No solamente los problemas del euro provendrán de las islas, sino que unos meses antes (en marzo), Grecia tendrá que cumplir con las condiciones del tercer programa de rescate. De superarlo, abriría la puerta a una negociación más amplia con los órganos comunitarios para aliviar su deuda. Los antecedentes no son del todo negativos, ya que la oficina griega de estadística ha revisado al alza la evolución de su economía durante el cuarto trimestre de 2015: creció un 0,1% respecto a los tres meses precedentes. En este sentido, la agencia de calificación Standard & Poor's ha mejorado la nota de su deuda soberana, pasando de bono basura a estable.

Citas con las urnas

A partir de ahora, una apretada agenda electoral será determinante para que las pérdidas en los mercados puedan agudizarse, o por el contrario, sea el detonante de un nuevo impulso alcista si los resultados son del agrado de los mercados. Precisamente en año electoral en Estados Unidos, en donde el próximo 8 de noviembre los ciudadanos elegirán a su nuevo presidente.

Cuando todavía falta más de medio año para que se desarrolle este proceso electoral, cualquier noticia que repercuta en el mismo tendrá influencia en la renta variable. De cualquier forma, hay un dato contrastado históricamente, y es que sea cual fuese el presidente elegido, la reacción de las bolsas casi nunca ha sido positiva.

La Casa Blanca

Las incertidumbres sobre la aplicación de los programas económicos tienen mucho que ver en esta reacción bajista, con descensos de hasta el 20% como sucedió en 2000. Además, en esta ocasión el presidente no podrá ser reelegido. En este sentido, los datos de Wall Street ponen de manifiesto que los años electorales suelen presentar resultados más negativos que cuando no hay cambio de inquilino en la Casa Blanca.

Esta cita electoral estará acompañada de otras de menor relevancia, como las presidenciales que se celebrarán en Rusia unos pocos meses antes, el 18 de septiembre. El papel que juega la economía eslava en el actual escenario internacional, y la posibilidad que haya pocas sorpresas sobre su resultado juegan a que su repercusión sea menos influyente en los mercados financieros.

También en España

Por lo que respecta al ámbito doméstico, dos encuentros con las urnas, y otro más que probable tendrán los españoles durante este año. De no llegar a un programa de gobierno que obtenga mayoría en el parlamento en los próximos días, no habría más remedio que repetir los comicios.

La fecha más probable sería el próximo 26 de junio, para finalmente formar gobierno no antes del verano. También habrá comicios en País Vasco y Galicia, que si no se adelantan, se celebrarán en el mes de noviembre.