Menú Buscar
La fábrica cementera-incineradora de Lafarge en Montcada i Reixac

Lafarge recurrirá la decisión del TSJC y mantendrá la actividad de la cementera

Ayuntamiento y vecinos celebran el fallo que anula la autorización ambiental de la fábrica de Montcada i Reixac

3 min

Lafarge recurrirá la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que anula la autorización ambiental que la Generalitat concedió a la cementera en 2015 para la fabricación de este conglomerante en Montcada i Reixac.

Desde la empresa explican a Crónica Global que, al no ser firme, recurrirán el fallo. "La actividad de la fábrica continuará y, por tanto, no peligran los puestos de trabajo", subrayan. También apuntan que el magistrado no "habla en ningún momento de riesgo medioambiental, sino que recoge un defecto de forma del Departament de Territori a la hora de conceder la licencia", y por eso reclaman que la administración lo subsane. 

Ayuntamiento y vecinos

Por su parte, tanto el consistorio como la asociación de vecinos de Can Sant Joan, que presentaron el recurso contencioso-administrativo en marzo de 2018 para paralizar la actividad de la cementera; han celebrado el fallo. La alcaldesa, Laura Campos (En Comú), explica a este medio que "en un momento de máxima sensibilidad y concienciación ambiental, tanto de la ciudadanía como de las administraciones, abre una ventana de oportunidades" que tendrán que estudiar. 

Sobre la falta de alusión de la sentencia a la normativa ambiental, Campos detalla que al considerar que existe un defecto de forma "ya no entra en el fondo de la cuestión. No significa que diga que no contamina, sino que no ha valorado ese aspecto". Así, zanja: "A día de hoy, esta cementera no tiene autorización ambiental y por tanto no se adapta a la normativa vigente". 

Paralizar la actividad 

José Luis Conejero, portavoz de los vecinos, manifiesta su felicidad por la decisión del TSJC. Tras 13 años de lucha contra la actividad de la fábrica, confía en que el Tribunal Supremo rechace el recurso de Lafarge y que ésta tenga que parar su fábrica de Montcada. "En caso de que fuese así, la empresa tendría que volver a pedir la autorización para nueva actividad y durante ese proceso interrumpiría su funcionamiento", explica. 

Fuentes de UGT indican que entre la plantilla el nerviosismo es limitado porque porque están acostumbrados a "sustos" de este tipo. Eso sí, admiten malestar con la Generalitat por falta de rigor al conceder el permiso, por lo que achacan a la administración su situación.