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Protesta de los trabajadores de Estampaciones Sabadell (ESSA) en 2011, poco antes de la compra de Gestamp / CGT

La plantilla de Estampaciones Sabadell reclama garantías para su empleo

Los trabajadores piden una reunión con la consejería de Empresa para reclamar a Gestamp que asegure la carga productiva de la compañía

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Malestar entre los 330 trabajadores de Estampaciones Sabadell (ESSA). Los empleados del grupo de componentes de la automoción que trabaja básicamente para Seat y Nissan han pedido a la consejería de Empresa que medie con la dirección, ejercida por el gigante del sector Gestamp, para asegurar la carga de trabajo en la factoría de Palau-Solità i Plegamans (Barcelona).  

La plantilla denuncia que la viabilidad de la compañía está comprometida. Relatan como se les terminan encargos, entre ellos la fabricación de distintas piezas del modelo antiguo de pick up de Nissan, y que no llegan nuevas actividades. Ahora, la producción efectiva se reparte entre un turno y medio.  

Retraso en el pago de nóminas

A todo ello se le suman las tensiones de tesorería que propician retrasos en el abono de las nóminas de los últimos meses. Nunca han sido tan graves como para considerarse un impago, pero los trabajadores aseguran que genera inquietud.

Fuentes del comité de empresa recuerdan que está vigente el pacto de estabilidad firmado con Gestamp en 2013, dos años después de que la cotizada anunciara la adquisición del 40% de ESSA y la toma de control de la gestión a la familia Bonet.

Reducción de plantilla

La integración final de ESSA como una filial más del gigante de los componentes de la automoción debe completarse en los próximos meses. Los sindicalistas alegan que la tensión que se vive en la compañía se debe a la presión que ejerce la dirección del grupo para, presuntamente, propiciar que el comité de empresa dé su brazo a torcer y acepte la aplicación un ajuste de plantilla; un extremo que se niega rotundamente desde el entorno de la dirección del grupo.

La consejería liderada en funciones por Felip Puig ha convocado la mediación a principios de enero en una fecha que aún no se ha concretado. Debía iniciarse en la segunda mitad de diciembre, pero se retrasó por problemas de agenda de las partes.

Dispersión sindical

El comité de empresa afronta el proceso con tranquilidad laboral. La única protesta que ha convocado en las últimas semanas es la celebración de asambleas informativas los sábados por la mañana a las puertas de la factoría.

El órgano de representación sindical se renovó el pasado noviembre y presenta una dispersión extrema. Tiene la mayoría Federación de Trabajadores de Cataluña (FTC), asesorado por Colectivo Ronda, con cuatro personas; seguido de los tres representantes de CGT y los seis que se reparten equitativamente CCOO, UGT y los independientes. Los mismos interlocutores del entorno de la dirección de ESSA destacan que la excesiva fragmentación de la representación de los trabajadores dificulta la negociación y el cierre de acuerdos.