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Carlos Buesa, director general de Oryzon (arriba a la izquierda), con la cúpula del Círculo Ecuestre de Barcelona.

La gran 'biotech': “En este país hay gente que ha decidido que el I D es de izquierdas”

El director general de Oryzon Genomics, Carlos Buesa, reclama un gran acuerdo político para consignar un presupuesto estable para investigación

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La innovación se ha reivindicado a lo largo de la crisis como la mejor receta para superar los estragos de la recesión, ganar competitividad y, lo más importante en un país con 4,09 millones de parados, crear más empleo. El problema es que las partidas económicas, especialmente desde el Estado, no han acompañado este anhelo y el sector privado ha dicho basta. Lo ha hecho el actor más importante en el campo de las biotecnológicas, Oryzon Genomics, y ante un auditorio poco propicio a este tipo de críticas: el Círculo Ecuestre de Barcelona.

Carlos Buesa, fundador y director general del laboratorio que marcó un hito al firmar el acuerdo más grande de una compañía del sector --la venta de dos moléculas a la suiza Roche por 15,3 millones-- afirmó sin tapujos que el principal obstáculo para alcanzar el objetivo era político. “El problema en España es que hay gente que ha decidido que la innovación es un invento de la izquierda”, manifestó en una comida organizada en el club privado con el objetivo de compartir su experiencia empresarial.

PP y Convergència, los culpables

Fue un paso más allá al señalar a dos culpables: PP y CDC, los dos partidos con los que ha tenido que lidiar. Y es que Oryzon Genomics nació como una spin off de la Universidad de Barcelona (UB). Allí empezaron a investigar sobre el cáncer y el alzhéimer, consiguieron reunir el capital semilla --el friends, fools and family tradicional, que se llevaron grandes plusvalias cuando la firma dio el salto al MAB-- y constituir la primera compañía y crecieron hasta conseguir sumar a Roche a su desarrollo.

En el camino sufrieron la crisis en carnes propias, al tener que aplicar una reestructuración para pasar de una plantilla de 105 trabajadores a los 40 empleados actuales. Busea y su equipo se montaron en una montaña rusa que les ha llevado al éxito. Ahora piensan en la aspiración más alta de compañías de su perfil. Mantienen el contacto permanente con el sector en Estados Unidos, ya que plantean dar el salto al Nasdaq en 2017. Primero, esperarán a que termine la carrera electoral en el país y que la incertidumbre del mercado se calme.

Pacto de Estado para consignar fondos

El director general de Oryzon exigió un “gran pacto de Estado” con el objetivo de consignar una parte del presupuesto público anual para impulsar el I D. “No es necesario que sea muy ambicioso, pero sí que sea intocable”, declaró.

Buesa aseguró que los cuatro últimos años de mandato de Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, con Cristina Garmendia como ministra encargada de la innovación, fueron la época dorada de la investigación en el país al disponer de fondos suficientes para impulsar los proyectos. El cambio de color político significó un recorte sin precedentes de las partidas, por la crisis y por la poca voluntad política de mantener la apuesta en lo que se percibía como un “tema guay en poder de la izquierda, no como algo que nos afecta a todos”, indicó.

Requisitos para ser un ‘hub’ innovador

“Se percibe a la ciencia como una idea romántica más propia del profesor Tornasol [el personaje de lo cómics de Tintín] ajena a la economía real”, añadió. Y si España, y Cataluña, aspiran a convertirse en un hub de innovación como Massachusetts (EEUU), es requisito indispensable dar por zanjados este tipo de debates políticos y apoyar realmente el sector.

Para conseguir la excelencia, según Buesa, también se debe superar otro freno: “No podemos caer en los populismos ni en la demagogia”. El biólogo recordó que su trabajo le ha obligado a viajar por todo el mundo y valorar cada vez más la economía, el capital humano y los activos de los que dispone el país. Por ello, si se quiere crecer “nos lo tenemos que creer, debemos dejar de forma colectiva de desprestigiar la marca España y la marca Cataluña”.

“Se puede hacer ciencia de vanguardia desde Cornellà, Hospitalet de Llobregat o Castelldefels”, sentenció. Oryzon lo ha hecho, y está a un paso de dar el salto al Nasdaq.