Menú Buscar
Dos turistas en la terraza de un hotel de Barcelona / HBC

La crisis turística de Barcelona ya destruye empleo

Sindicatos y expertos alertan del impacto de la caída de la ocupación hotelera y rentabilidad sobre los trabajadores fijos discontinuos

06.09.2018 23:35 h.
7 min

La crisis del turismo en Barcelona ya destruye empleo. Sindicatos y expertos alertan del impacto de la caída de la ocupación y rentabilidad hotelera sobre los trabajadores fijos discontinuos. A este respecto, cabe recordar que la actividad turística da trabajo a aproximadamente 120.000 personas en la Ciudad Condal.

Tras conocerse ayer el desplome del 14% de los ingresos hoteleros en la ciudad, la sección de Hostelería de UGT en Barcelona ha indicado que la caída de reservas e ingresos hoteleros "ya está afectando" a los puestos de trabajo. Según un portavoz de la agrupación, "es lo que consignan los últimos datos del paro a fecha de 31 de agosto". Además, están sus percepciones personales. "Si hay menos noches reservadas, cae el negocio hotelero, pero también el complementario. Ojo con los restaurantes. Asimismo, en la costa también cerrarán hoteles antes de tiempo", ha agregado la misma fuente.

¿En qué se traduce todo ello? "En menos contratos y los que hay, más ajustados. Ahora mismo, un acuerdo laboral de 40 horas semanales es complicado de encontrar en la hostelería barcelonesa. Muchos son de 20 horas más extras". El sindicato ha confirmado los datos aportados ayer por el Gremio de Hoteles, avisando de que "es obvio que este año han venido menos turistas a Barcelona".

"Ha caído el turismo nacional"

Uno de los que ha percibido la tendencia en sus propias carnes es Óscar Sánchez, cofundador de la cadena Bestprice Hotels. "Es evidente que la ocupación ha caído en la ciudad. Y en los hoteles en los que no ha caído, es porque han ajustado precios. En nuestro caso sobre un diez por cien, pero la cifra es mayor en los hoteles de cuatro estrellas y superiores. Y los que han aguantado precios han encajado descensos de reservas", ha señalado el emprendedor.

¿Qué lo ha producido? "Una combinación de factores. Es cierto que se percibe un descenso del turismo nacional, quizá espoleado por la cuestión independentista en Cataluña. Estamos volviendo a la normalidad, pero aún no hemos llegado del todo a las cifras que barajábamos otros años", ha admitido. Sánchez también ha apuntado a los pisos turísticos ilegales, que "están haciendo mucho daño". Además de ello, el hotelero recuerda que determinado tipo de vivienda vacacional irregular es la que crea incivismo e inseguridad. "Se juntan cinco extranjeros en un apartamento ilegal y hacen lo que quieren. Sin normas. En un hotel no es así. Está todo regulado y hay control", recuerda.

No obstante, el empresario es optimista. "Creo que de cara al último trimestre del año la situación mejorará. En nuestro caso, hemos decidido hacer las cosas bien. Y el huésped lo agradece. Tenemos un trato personalizado y una puntuación en Tripadvisor igual a la de hoteles de tres estrellas", ha aclarado Sánchez.

"La bajada es por factores de mercado"

Con una óptica más analítica, el consultor hotelero Juan Bóveda, socio director de BurgMaster Hospitality Consultants ha aclarado que el bajón de rentabilidad en Barcelona anunciado ayer por el Gremio de Hoteles se debe a "factores de mercado". Según él, "ha influido la recuperación, sobre todo, de Turquía, que está vendiendo noches en resorts a precios muy bajos, y Egipto y Túnez, aunque en menor medida. Hasta que la inseguridad no golpee de nuevo en esos destinos, algo que no sería descabellado, España no volverá a tener un 100% de turismo prestado como ocurrió en 2017". ¿Que ocurrió el año pasado? "Este año caen reservas y rentabilidad, que no es nada más que ocupación por precio medio, pero es que veníamos de un ejercicio excelentemente bueno. Demasiado. Los turoperadores estaban cautivos en España porque los destinos rivales eran inseguros", ha avisado.

¿Qué pasará con el empleo en turismo? "No caerá en demasía si los decrementos de ocupación hotelera no son muy grandes. En recepción o comedor necesitas el mismo personal si tu hotel está al 85% que al 82%. Otra cosa son los desplomes del 100% al 50%", ha ilustrado.

En relación a la "pérdida de calidad" del turismo anunciada también ayer por Jordi Clos, presidente del Gremio, el consultor también la pone en duda. "Si cae el precio por noche en los hoteles de cinco y cuatro estrellas es normal que arrastre la media. Pero no hay que ser catastrofista. El hotel más habitual de Barcelona es un tres o cuatro estrellas cerca del centro. Y éstos han llenado". Esta tendencia seguirá durante el último trimestre del año, ha seguido Bóveda, si aguantan las reservas de último minuto. "El turismo ya trabaja en modo last minute (última hora en inglés). Si aguantan las escapadas, Barcelona cerrará un buen año, Por debajo del anterior, que fue fuera de la media, pero a la par con ejercicios anteriores. Si el destino sufriera pérdida de turistas por inestabilidad política, ¿por qué la gente sigue viajando a Italia, un país en caos político permanente?", se ha preguntado a modo de conclusión.

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información