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Florentino Pérez, presidente de ACS, saluda al minisgro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una foto de archivo.

La bolsa no digiere bien las nuevas medidas del BCE

Algunos valores, como ACS, acentúan sus caídas por los malos informes de los prescriptores

Redacción
2 min

La bolsa española mantenía las caídas a media sesión del viernes, mientras el mercado continuaba digiriendo la decepción por las medidas anunciadas en la víspera por el BCE, a la espera de los datos de paro de EEUU y de una reunión de la OPEP.

Tras caer el jueves más de un 2% después de que el BCE anunciara una serie de medidas de expansión monetaria que a juicio de parte del mercado se quedaron cortas, el selectivo español llegó a perder esta mañana la referencia de los 10.000 puntos, una caída que luego se moderó.

Defraudó parcialmente

"Continuamos con la resaca del BCE, después de que defraudara en algunos puntos. Ahora el mercado está cerrando posiciones de cara al final de año, y a la espera de lo que pueda decidir la Fed la semana que viene, esperamos que se estabilice un poco más abajo", dijo Alberto Castillo, analista de Capital Bolsa.

A lo largo del día se conocerá el informe de empleo de noviembre en EEUU, que podría allanar la subida de los tipos de interés por parte de la Fed en diciembre, mientras los miembros de la OPEP se reúnen en Viena.

Entre los valores de mayor ponderación del selectivo, destacaba Repsol, que gana un 2,2%, mientras su accionista Sacyr avanzaba un 0,9%.

Caixabank, en positivo 

Con una subida del 1,3% despuntaba en el sector bancario Caixabank, tras anunciar cómo reducirá su consumo de capital, adaptándose a los criterios regulatorios del BCE. “Es una forma inteligente de reducir las incertidumbres que han presionado a la baja su cotización, al tiempo que permite al banco centrarse en sus actividades principales", dijo Kepler Cheuvreux en una nota a sus clientes.

ACS amplía su caídas, con un descenso de un 2,5%, después que el cofundador de la firma de capital riesgo Bodenholm Capital, Per Johansson, dijera que la cotización de la constructora española estaba sobrevalorada y que había tomado una posición vendedora en el valor.

La constructora dice que prepara una demanda judicial contra el gestor de fondos por el daño causado a su imagen.