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José Antonio Álvarez, consejero delegado de Banco Santander en la presentación de resultados del tercer trimestre / EFE

La banca española supera expectativas en los trimestrales

El sector financiero recoge los resultados de los esfuerzos básicamente de reestructuración, aunque la estabilidad aún queda lejos

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La banca española ha sorprendido a los analistas al presentar unos resultados del tercer trimestre que, contra todo pronóstico, han sido mejores de lo esperado según el comparador de bancos HelpMyCash.com. En un entorno de tipos de interés en mínimos e incertidumbre sobre las políticas monetarias de los bancos centrales, el optimismo se había limitado. Las cuentas finales se han desmarcado de este escenario.

Bankinter fue el primer banco en comunicar los resultados a los accionistas. Las estimaciones del mercado situaban su crecimiento en un 29%. El aumento final se situó en el 34% y animaron a los analistas e inversores por los informes que le seguirían.

Repunte de los ingreses y los intereses

¿A qué se debe la mejora generalizada? Para empezar, ha habido un repunte de los ingresos y del margen de intereses gracias a la reducción de provisiones, el incremento de las comisiones y la concesión de crédito. A todo ello se debe tener en cuenta la rebaja de la tasa de mora.

Ejemplos claros han sido Bankia y Banco Sabadell, las entidades que más han disminuido su mora, con caídas de 1,3 puntos y 1,19 puntos respectivamente. Actualmente, su tasa de morosidad de sitúa en el 9,5% en la primera entidad y en el 6,6% en la segunda.

La otra cara de los balances

Aunque ha habido cierto optimismo desde el sector bancario, como recuerdan los expertos del comparador, no todos los resultados han sido positivos.

Banco Popular ha reducido su beneficio el 66% tras destinar 94 millones de euros a provisiones. Para compensar todas estas pérdidas, la entidad prescindirá de 2.592 empleados y cerrará cerca de 300 oficinas en un expediente de regulación de empleo (ERE) aprobado este domingo.

Retos pendientes

La banca española tiene aún por delante muchos retos que superar. Sí es cierto que sigue realizando grandes esfuerzos de reestructuración, reduciendo sucursales y acercándose poco a poco a un modelo más digital que les permita ahorrar costes, pero la estabilidad queda lejos.

Más aún cuando todo parece indicar que los tipos de interés seguirán en mínimos, uno de los problemas que más se ha utilizado últimamente para justificar las caídas de beneficios.