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La consejera de Empresa y Concimiento, Àngels Chacón, que apuesta por eliminar la entrada de las grandes empresas en las cámaras de comercio por aportaciones económicas / EFE

JxCat se lanza a por la ley de cámaras de comercio sin los apoyos necesarios

El empresariado catalán ve pocas posibilidades de que la norma pueda prosperar en lo que queda de legislatura y lamenta la politización de las organizaciones económicas

15.05.2019 00:00 h.
7 min

Las caóticas elecciones a las cámaras de comercio catalanas han sumado este martes otro capítulo de desconcierto con el avance que ha hecho la consejera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón (JxCat), de algunas cuestiones de la futura ley catalana que regulará las organizaciones de dinamización empresarial. Ha anunciado que apostará por “reducir a la mínima expresión” la presencia de grandes empresas en los plenos que consiguen una silla por sus aportaciones económicas.

El departamento empezará a trabajar en esta normativa tras la constitución de los plenarios de las instituciones y la elección de los presidente, algo que se espera para mediados de junio. El anuncio ha sido recibido de nuevo con sorpresa por parte del empresariado local, que cuestiona que se pueda llevar a cabo y critican la politización que se ha hecho de estas entidades empresariales.

Apoyos políticos

Primero, por la situación política de Cataluña. Se apunta a que JxCat necesitará no sólo de los apoyos de su socio en el Gobierno catalán, ERC, sino también de otros grupos políticos de la Cámara Catalana por la aritmética del Parlament. Y la consejera Chacón ha lanzado la propuesta a poco más de 15 días de la celebración de unas elecciones locales y europeas que apuntan a un escenario de mayor tensión entre el partido controlado por Carles Puigdemont y los republicanos tras la configuración de los pactos de gobierno municipales. En el escenario más extremo, no se descarta que precipite unos nuevos comicios autonómicos.

La pincelada inicial que ha dado la responsable de Empresa de la futura Ley de Cámaras de Comercio de Cataluña también tendría una acogida más bien tibia entre las fuerzas políticas del Parlament. No tanto por el fondo de la iniciativa en sí, que incluso podría gustar a algunas formaciones, sino por las implicaciones políticas que conlleva.

Espaldarazo a la ANC

El departamento de Empresa ha dado un espaldarazo a una de las principales tesis de la candidatura que tiene el control de la Cámara de Comercio de Barcelona al vencer por una amplia mayoría en las elecciones que se acaban de celebrar, la de la ANC y el Cercle Català de Negocis (Eines de País). La reivindicación de los independentistas ya en campaña electoral era que las grandes corporaciones, a las que tildan de oligopolios, están sobrerrepresentadas de forma tramposa en la institución al no tener que pasar por unos comicios para conseguir una silla. No se han apeado de esta tesis en plena resaca de la victoria electoral, confirmada este mismo lunes.

Los empresarios apuntan a que el camino de la futura Cámara de Comercio de Cataluña parece claro. Se planteó en su día como un contrapoder de la Cámara de España, una estructura de Estado más que también fue aplaudida por el independentismo, y todo parece indicar que Chacón repescará la iniciativa.

Prudencia de las grandes corporaciones

Por ahora, las grandes empresas catalanas se mantienen a la expectativa. Han optado por el camino más prudente y siguen de cerca los posicionamientos de los empresarios y autónomos de la ANC que han conseguido representación en la Cámara de Barcelona para ver si atemperan su discurso o se mantienen en las declaraciones más extremistas.

Incluso Foment del Treball felicitó este mismo martes a los independentistas por su victoria electoral. También les mandó un toque de atención al señalar que esperan mantener la relación que han cultivado desde hace años entre organizaciones empresariales. No se trata de una cuestión menor si se tiene en cuenta que el próximo 5 de junio votarán qué seis representantes empresariales consiguen una silla en el pleno, si los de la gran patronal catalana o los de Pimec.

¿LA ANC moderará su discurso?

Los empresarios catalanes más optimistas confían en que cuando los electos de la ANC entren en la institución, renuncien a gran parte de su idea de usarla para hacer república. Confían en una moderación por el propio peso de la institución y lamentan que, de lo contrario, significaría dar la estocada final al prestigio de las cámaras de comercio, dañado ya por unas elecciones caóticas en que se ha llegado a diferir entre el total de votos emitidos que se anunciaron en los resultados provisionales y los definitivos --la consejería se saca de encima cualquier responsabilidad en este sentido y culpa a los que realizaron las filtraciones periodísticas que han marcado los comicios--.

Con todo, tiene preparado una suerte de plan de contingencia por si estos deseos caen en saco roto. Los empresarios avisan de que son las grandes empresas las que realizan las principales aportaciones económicas de las cámaras de comercio, por lo que su eventual desaparición comprometería el futuro económico de las instituciones. Más, cuando también se daría la espalda a la Cámara de España y se pondría en riesgo la continuidad de las aportaciones de fondos europeos que se coordinan a través de esta institución. Si todo va mal, aseguran que no se dudará en dar un paso atrás. Pero esperan en conocer cómo se gestionarán las organizaciones antes de tirar la toalla.