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Una farmacéutica atiende a una ciudadana detrás de protecciones contra el coronavirus / EFE

La Junta traiciona a las farmacias andaluzas y blinda las subastas de fármacos

El bipartito PP-Ciudadanos recupera las pujas de medicamentos pese al malestar del sector, que alerta de impacto en las boticas

5 min

La Junta de Andalucía ha consumado este miércoles, 23 de diciembre, su desaire a las farmacias de la región. El bipartito formado por PP y Ciudadanos ha aprobado un nuevo sistema de selección de medicamentos que recupera las polémicas subastas. Lo ha hecho pese al voto contrario de Vox, sostén del Ejecutivo autonómico, y gracias a la abstención de Adelante Andalucía. 

Ha sucedido esta mañana en el Parlamento andaluz. El gabinete de Juan Manuel Moreno Bonilla ha llevado a aprobación la ley de presupuestos de 2021 y las normativas que penden de esta. Una de las enmiendas al paquete legislativo, presentada por populares y naranjas, preveía la recuperación de las subastas, pese a que el acuerdo de gobierno entre PP, Ciudadanos y Vox de 2018 prometió acabar con el controvertido modelo. 

La Junta incumple

Pese a que la decisión vulnera de forma flagrante el acuerdo de gobernabilidad en la Junta, y a que ha levantado una ola de indignación entre las boticas de a pie, el gobierno regional ha incumplido. No solo no ha derogado la provisión de la Ley de Farmacias de 2007 tal y como prometió antes de la investidura de Bonilla [ver acuerdo aquí], sino que ha reformado el texto normativo para amparar nuevas subastas. 

Negro sobre blanco, la Junta de Andalucía ha aprobado hoy el armazón legal para que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) convoque nuevas licitaciones para rebajar el gasto farmacéutico tras 14 procesos de este tipo desde que se pusieran en marcha en 2012. En efecto, fue el anterior gobierno pilotado por el PSOE quien introdujo el sistema. En noviembre de 2018 y con la triple entente de la derecha en Andalucía, los partidos prometieron acabar con este sistema, en el que laboratorios y oficinas de farmacia son los grandes perdedores. No ha sido así. 

Las boticas, en el alero

El equipo de Moreno Bonilla mantendrá las subasta y, con ello, la reducción del gasto farmacéutico de la que se ha beneficiado el SAS en los últimos años. Esta disminución de dispendio público, no obstante, provoca que los laboratorios tengan que concurrir a draconianas pujas para colocar sus preparados. Por su parte, las boticas también asumen una caída de la facturación.

¿De cuánto? Cálculos del sector estiman que un tercio de las oficinas de farmacia de Andalucía podrían verse afectadas, hasta el punto de que su sostenibilidad queda en el aire. Ello es así porque con el sistema de subastas, los negocios deben vender como norma general los fármacos genéricos que recetan los médicos del SAS. Las boticas atan su dispensación a un sistema de precios bajos, lo que redunda en menos ingresos. 

El Colegio, en la diana

Así las cosas, las farmacias andaluzas han presenciado una auténtica traición de PP y Ciudadanos al frente de la Junta. Al menos una traición política, por cuanto el acuerdo que forjaron ambos partidos con Vox contemplaba lo contrario a lo aprobado hoy: derogar las subastas de fármacos. El partido de Santi Abascal así lo ha leído y se ha descolgado de la añagaza. 

La maniobra política, sustentada en el ahorro del gasto farmacéutico que significa para el SAS, ha contado con el concurso del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (Cacof). En un documento filtrado a la prensa, el SAS establecía los niveles óptimos de reducción del precio de venta al público (PVP) de los preparados. Este nivel era óptimo para el Cacof, según la memoria económica. Ello significa que el ente colegial pilotado por Antonio Mingorance negoció mantener las subastas con la Junta, como finalmente ha ocurrido. 

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