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Isidro Fainé, presidente de la Fundación Bancaria La Caixa

Isidro Fainé: "Sin equidad social, el crecimiento económico no es sostenible ni aceptable"

El presidente de la Fundación Bancaria La Caixa reivindica el equilibrio entre negocio y compromiso cívico en el 200 aniversario de la Sociedad Económica Barcelona de Amigos del País

8 min

El presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé, ha reivindicado "el binomio negocio y acción social" en el acto de celebración del 200 aniversario de la Sociedad Económica Barcelona de Amigos del País (SEBAP). "Sin equidad social, el crecimiento económico no es sostenible ni aceptable", ha declarado el empresario.

En este sentido, Fainé ha puesto en paralelo los principios de la fundación con los de la organización privada nacida en 1822. "Nunca habéis dejado de ser una fuente de inspiración de nuevas ideas para la actividad empresarial y la obra social de La Caixa", ha dicho.

El embrión de Caixabank

Además, ha subrayado la vinculación estrecha entre ambas entidades, ya que el embrión de Caixabank surgió en 1904 por iniciativa de la sociedad de empresarios. Ese año se fundó la caja de pensiones para la vejez, a la cual se sumó pocos meses más tarde el negocio del ahorro. La entidad fue fundada, entre otros, por Francesc Moragas y Lluis Vidal i Figuer, a la sazón miembros de la SEBAP.

"La entidad nació en un contexto difícil y bajo el liderazgo de Moragas. Fue una etapa de consolidación y crecimiento, cuyas raíces se remontan a los graves conflictos laborales y sociales de 1902 que causaron una profunda conmoción social en la ciudad", ha recordado Fainé.

Elogio de Francesc Moragas

En palabras del presidente de la fundación, Moragas fue un "visionario" que sentó los cimientos del actual grupo financiero. El empresario catalanista expandió rápidamente la caja --en primer lugar hacia las islas Baleares y a través de la absorción de pequeñas entidades-- e impulsó la obra social con hitos como la construcción del sanatorio de Torrebonica, la Clínica de Mahón o el Instituto para Sordomudos y Ciegos ubicado en el Palacio Macaya.

Pese a que la Guerra Civil paralizó el desarrollo emprendido por Moragas, Fainé ha remarcado el trabajo de los dos presidentes previos a la restauración de la democracia, Josep Maria Boix i Raspall y Enrique Luño Peña, en la preservación del negocio durante la posguerra. Además, ha puesto en valor que durante su etapa se inició la informatización de algunos servicios como los teleprocesos en tiempo real en las oficinas y el servicio contable.

Imagen de una sucursal de Caixabank / EFE

 

 

Imagen de una sucursal de Caixabank / EFE

Nacimiento de Criteria

El otro gran impulso de la Caixa se produjo durante la etapa de Josep Vilarasau. Cuando el banquero se puso al frente de la entidad en 1976, el grupo comenzó una rápida expansión por todo el territorio español --sumando algunas operaciones importantes como la absorción en 1990 de la Caja de Ahorros de Barcelona-- y la creación de una cartera de participaciones industriales en utilities como las infraestructuras, los parkings, el agua y los seguros.

"Ese plan inversor empezó en 1981 y hasta el año 2000 se efectuó a través de Caixaholding, precursor de Criteria. Durante la etapa de Vilarasau se fue testigo del aumento del alcance geográfico y de actividades de la Caixa", ha expuesto. En esta etapa se impulsaron las actividades culturales y de educación e investigación, que hoy cuentan con activos importantes como el Cosmocaixa y el IRSI Caixa. Por otro lado, se consolidó la digitalización con la instalación de los primeros cajeros automáticos (1979) y el lanzamiento de su web (1997).

Isidro Fainé, durante otro momento de su discurso en el 200 aniversario de la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País

 

 

Isidro Fainé, durante su intervención en el acto del 200 aniversario de la Sociedad Económica Barcelona de Amigos del País

Nuevos desafíos

La crisis económica desencadenó una reorganización del sector bancario, la cual también afectó a la Caixa. En 2011, la compañía sacó a bolsa su negocio bancario, y tres años más tarde convirtió su histórica caja en fundación. Fainé ha asegurado que el grupo se enfrenta hoy a nuevos desafíos, como la aceleración del proceso de digitalización o la crisis sanitaria del Covid-19.

Asimismo, ha subrayado las acciones sociales impulsadas por la fundación durante esta larga trayectoria. "El fondo de vejez creado en 1904 era equivalente a 526 euros. Hoy, el patrimonio de la fundación La Caixa equivale a 20.000 millones de euros", ha dicho. "Hemos crecido a una tasa de interés compuesto anual del 16% desde ese momento gracias al esfuerzo de empleados, directivos, patronos y de la confianza continuada de los clientes. Preservar y hacer crear el patrimonio de la fundación tiene un sentido único y positivo".

Internacionalizar la fundación

Respecto al plan de futuro, Fainé ha aprovechado el lema olímpico Citius, altius, fortius ​--más rápido, más alto y más fuerte, en latín-- para comentar los retos de la entidad. "Ser más fuertes significa más impacto en cada actuación, tanto en Criteria como en la fundación. En el ámbito de Criteria, la gestión de la cartera sigue criterios muy rigurosos dentro de un control estricto y disciplinado del riesgo. En el ámbito de la obra social también se priorizan los proyectos que reporten mejores beneficios sociales", ha explicado.

Para llegar más alto --"más lejos", como ha precisado Fainé--, la Caixa quiere ser más influyente en otros foros como las agrupaciones internacionales de banca minorista Grupo Europeo de Cajas de Ahorros y el Instituto Mundial de Cajas de Ahorros y Bancos Minoristas, así como llevar sus proyectos sociales más allá del ámbito europeo a través de iniciativas como el programa de educación digital ProFuturo realizado conjuntamente con Telefónica. Llevar el compromiso social de la fundación más allá de la Península es uno de los retos que ha puesto sobre la mesa Fainé en el 200 aniversario de la SEBAP.